lunes, 24 de diciembre de 2018

SÜSSE BITTERNIS

( DULCE AMARGURA)


Título de la primera novela de literatura alemana que cayó en mis manos durante mi primera estancia en Frankfurt (agosto de 1955). Regalo que guardo en mis archivos como oro en paño. Huellas de la generosa donante que abarcan las dos primeras páginas en blanco que suelen preceder al texto del autor.

Pudiera mentir, pero sería manipular los recuerdos. Imperdonable atropello a estas alturas y distancias, si no hiciese públicos el sonrojo, vergüenza y amargura que título y dedicatorias de aquel regalo provocaron en aquel estudiante español, a punto de capitanear la primera promoción de Licenciados en Modernas por universidad española: El valor del libro y la belleza y mensajes de las dedicatorias se vieron empañados por la falta de conocimientos lingüísticos y literarios.

Sin embargo, el reto de franquear el paso al misterioso obsequio y mi tesón obraron el milagro de transformar, con el tiempo, Amargura en Dulzura. Y la entonces, incomprensible novela de Penzold, sumada a la dedicatoria, sin título ni firma, de Gisela Burand fueron plataforma de valor incalculable en el devenir profesional de este bloguero.

Puntualizo : Tras la dedicatoria, de puño y letra de la donante, se ocultaba “Stufen” (pasos, peldaños, escalones) título del poema de Hermann Hesse, para mí ya entonces referencia seductora como prosista por sus popularísimas novelas Siddharta y Der Steppenwolf  (El lobo estepario).

Aquel poema de Hesse ,“Stufen” y el título de la novela alemana de Penzoldt fueron el primer “Paso” en el comienzo de mi largo peregrinar por los caminos profesionales de las letras, las lenguas y sus literaturas. Y el nombre de Gisela, el primero en la larga lista de sinceras e inolvidables amistades germanas.

“Peregrinar” ensombrecido hoy por la nostalgia,
donde dulces sueños se entrecruzan con amargas vivencias.” 
(MJG) 

Aunque suene a tópico o simpleza juvenil, Herman Hesse desde entonces es, además de referente e icono literario, altavoz de la miseria material y espiritual que le tocó vivir : medio siglo de guerras y post-guerras.

“Hacer versos malos depara más felicidad que leer los versos más bellos.” 
(Proverbio de Herman Hesse)

Aunque el bloguero no comparte plenamente el sentencioso proverbio de Herrmann Hesse, pues ess más feliz leyendo sus bellos versos que haciendo versos malos, debo reconocer que mi humilde traducción me ha “deparado felicidad”.

A continuación ofrecemos traducción parcial, voluntariosa y respetuosa, del poema-dedicatoria en la novela de E. Penzodt : SÜSSE BITTERNIS”

                    P A S O S                                                                  S T U F E N


Como toda flor se marchita y toda juventud
a la senectud el paso cede, florece cada paso de la vida,
también todo saber y toda virtud florece
a su debido tiempo y no debe perpetuarse. 

El corazón a cada reclamo de la vida debe
estar a despedidas y reinicios predispuesto,
para con arrojo y sin pesares
a nuevos desafíos volver a enfrentarse.

Pues todo comienzo alberga magia,
que nos protege y a vivir ayuda.
Alegres debemos cruzar veredas y veredas,
sin a ninguna limitarnos, cual si propia patria fuera.
El espíritu universal rehuye cadenas y angosturas,
guiándonos paso a paso a altas cumbres y latitudes.
                                                                      ...        Herman Hesse     

Lebe wohl und frohe Weinacht 2018!
¡Feliz Navidad 2018, querido lector, 
Hasta siempre!



OTRO AMIGO QUE SE FUÉ

Homenaje de despedida a CARLOS BUDI,

campeón de Ajedrez y de Amistad



      " Lástima. Ya casi no quedan hombres como él"

(Amos Oz -Entre Amigos)

Como no encuentro palabras para mi último Adiós, perdóname, querido Carlos, que acuda a préstamos de autores favoritos (tuyos y míos!), a nuestro predilecto Hesse:

Lleno estaba el mundo de amigos           
cuando el cielo era hermoso,
al caer ahora la niebla
los ha borrado a casi todos.

Pero hay borrones imborrables, inmortalizados en los anales de los Recuerdos memorables. En el capítulo de "Grandes Amigos" figuran enmarcadas tu imagen y tu palabra. Porque a los grandes amigos, como a los grandes hombres, la modestia, la bondad, la cordialidad y  la generosidad los hacen todavía más grandes.

Sin embargo la edad y la indecisión, a algunos grandes amigos los empequeñecen. ¡Tanto tiempo planificando con una de mis hijas,que tuvo la fortuna de conocerte, nuestra visita al hospital, y no pasó de planificación!

Con tu gusto exquisito supiste elegir sabiamente el día de la despedida: 1º de noviembre, el día de todos los santos, fecha de honrar a todos los hombre buenos anónimos que en el mundo han sido. Así tu memoria quedará perpetuada en día tan memorable.

Querido y admirado Carlos, que sepas que estas palabras de despedida están en consonancia con nuestra amistad fundamentada en Afinidades Electivas (Goethe): aficiones e intereses comunes, idealistas a la antigua usanza, amantes del Arte en todas sus manifestaciones, principalmente apasionados por las letras, la música y la historia.

Nuestra amistad nació con la jubilación. Fuiste mi profesor de historia, costumbres y tradiciones del Madrid que te vió nacer. Fuiste para mi arquetipo de madrileño integral. Caballero de los de antaño, fiel a tus principios, memoria privilegiada. Para mi eras Madrid libro abierto. No olvidaré la visita al Banco Central con un cicerone de lujo, ni las visitas guiadas a museos para mi desconocidos, así como los paseos por los barrios históricos con ese sello tan personal tuyo (combinación de historia y gastronomía). Me superabas también en lecturas y bibliotecas.

Campeón de ajedrez, tertuliano admirado y respetado en los círculos del Centro de Mayores de Majadahonda, donde continuaremos teniéndote presente “tantas y tantos” que de tu amistad disfrutamos.

La Gran Vía de Majadahonda y yo echaremos de menos nuestros frecuentes aperitivos amistosos, conversaciones, confidencias y discusiones enriquecedoras. Me tranquiliza saber que Carlos Budi hijo, tu alter ego, perpetuará tu trayectoria ejemplar, honrándome con su amistad.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Serena Senectud - Lecturas Reencontradas


Ponte en paz con tu Pasado, así no arruinarás tu Presente.


Pues debes saber, querido lector, que con el comienzo de la jubilación y la postrera etapa de sillón y siesta, televisión y brazos caídos, comienza la febril actividad de la Memoria.

De tan singulares como enigmáticos epigrafiados y jeroglíficos comienzos son responsables los libros. Libros que hicieron historia.

Concretamente dos libros y un librito desempolvados al azar de una de las baldas de mis desordenadas bibliotecas. Cada uno de ellos a su aire y estilo propios, testimonio histórico-literario de tiempos lejanos, de una larga década, a mediados del pasado siglo, de renacimiento literario tras luchas, guerras y post-guerras nacionales e internacionales... y personales. Para mayor información los datos bibliográficos de los tres “protagonistas:

  • Süsse Bitternis (Dulce amargura) - Ernst Penzoldt - Suhrkamp - Berlín, Frankfurt - 1952
  • En busca del tiempo perdido -El tiempo recobrado - Marcel Proust -Plaza Janés-Barcelona 1952 
  • Romanciers Espagnols d'aujourd'hui - Didier - Paris - 1964 



A dos de ellos dedicará este bloguero los siguientes capítulos, demostrando y defendiendo que un buen libro abierto, y su correspondiente lectura contribuyen, en plena senectud, a aligerar el peso de los años, mitigar la carga de la memoria y tolerar la tiranía del tiempo: La Amargura del Tiempo perdido y la conquista del Tiempo recuperado en la Serena Senectud.
Cada etapa de la vida encierra, como todo comienzo, encanto y magia, y es fuente de energía, de enseñanzas y de aprendizaje. Doy fe de que la relectura y respaldo de “estos compañeros de viaje”, además de pasatiempo, sirven de reconstituyente a los recónditos misterios del alma: agridulces añoranzas, luces y sombras.

Espero resulten enseñanzas prácticas para “usuarios necesitados” (léase “jubilados nonagenarios”), sordos al pregón del poeta Jorge Manrique de que ”Cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Este servidor, amante de la poesía es más partidario de la conseja de Vicente Aleixandre:  “Toma lo que te ofrece cada día, por sencillo que sea y ponle AMOR” y del “Retorno de lo vivo lejano” de Alberti.

Todo lo que es hermoso suele ser valioso. Al menos tiene un valor individual, valor personal  para dar sentido a las cosas, para convertir la amargura en dulzura y viceversa el dulzor en amargor.
                      

Rizando el rizo y echando mano de un proverbio árabe, “las cosas no valen por el tiempo que duran sino por las huellas que dejan”. De destacar la impronta que en mi dejaron ”las dedicatorias” en algunos de mis libros, dedicatorias, en ocasiones anónimas, entre las que figura la de uno de los libros del presente capítulo “Süsse Bitternis”.                       

Dada su importancia literaria y sentimental- reencuentro con mi inolvidable Hermann Hesse,  ¡una página entera!, dedicatoria de puño y letra de la donante, Gisela Burandt. Ambos, Hesse y la preciada dedicatoria, son merecedores de de un capítulo a aparte. ¡ Hasta la próxima !

Lebe wohl! Parangonando a H.Hesse en la despedida del poema.

jueves, 1 de noviembre de 2018

HOMENAJE A LA MATRIARCA DE LA FAMILIA SUS 90 CELEBRANDO


Pasó un día y otro día,                                                                         
meses más meses pasaron,
y año tras años decenios sumando,
vivencias a raudales con garbo y donosura hilvanando...

Países, paisajes cercanos y lejanos,
poblados varios y variados transitando, profesión y pisitos permutando
la hoy protagonista, PALMIRA,
su exótico, asiático y romántico nombre
por doquier aireando,
y sus patronímicos HERRERO-MARCOS
prosapias palaciegas charras, inmortalizando…

Desde los lejanos años de la tremebunda Reválida en la Salmantica Docet,
con 17 añitos a un monolito amarrada, (perdón, quise decir “Manolito”)
profesor particular en latinajos versados, sintaxis y análisis gramaticales
en peces, perritos y pájaros, cazador cazado.
Formando amoroso tandem, en pedagogías emparejados.

Más de 60 años juntos, con múltiples recompensas y prole premiados.
Con tan rico, valioso y variado, florecido y floreciente, bagaje, 
a la chita callando, ¡en los 90 se ha plantado!

Gozosa y orgullosa, honrada y venerada,
tan solemne evento celebraba en alturas insólitas,
en una de la cuatro“Torres madrileñas”
por su numerosa prole rodeada:
cuatro hijas y tres yernos, seis nietas y dos nietos,
más otros tres allegados,
(aunque con lamentables ausencias)


¡Banquete histórico-solemne!
¡Homenaje simpar merecido!
En familia, concordia y armonía en esos altos miradores
de “delicias” y paisajes madrileños degustando…..
alzamos las copas y brindamos,
deseando a nuestro OMI con cánticos,
cariños y parabienes ¡¡¡QUE CUMPLAS MUCHOS MAS!!!

Y el bloguero, ateniéndose a la sabia máxima de que “una imagen vale más que mil palabras”,sustituye la pluma por la “cámara” y brinda a continuación a los lectores blogueros, fotografía de algunos de los lugares, hitos o pasos biográficos más representativos y sobresalientes de nuestra homenajeada.

 Primera foto de pasaporte de la viajera
 
La primera foto oficial de la pareja - 1947






Preparada para un largo viaje
Paseando con su maridito en Frankfurt
La matriarca con sus 3 primeras y el anuncio de la cuarta :D.
Foto histórica con Lübke, presidente del gobierno alemán




viernes, 3 de agosto de 2018

VIVA EL TURISMO III: Anecdotario automovilístico

Aventuras y desventuras, incidentes y accidentes, peripecias y contratiempos. 


Correrías por autopistas y carreteras nacionales y extranjeras, principales y secundarias. Caminos de carros y cañadas de mesta, todos ellos itinerarios inolvidables. Comencemos por el del principio, como deben comenzar las cosas y las narraciones, por el de la posesión e inauguración de uno de los principales protagonistas de la serie.

1ª- El estreno del VW- conocido en España como Escarabajo - el primero de nuestro parque móvil todavía provoca hoy temblores y sudores en el hoy jubilado conductor. Estrenando coche y carnet de conducir, con el abuelito Clemente de copiloto, circunstancialmente en Frankfurt para celebrar la llegada de su primera nieta alemana - abandonábamos uno de los  concesionarios de la Volkswagen de las afueras de Frankfurt, cuando… ¡Oh! ¡Horror! ¡Fatalidades del destino! Como a 200 metros del recorrido en un cruce de carreteras, al policía director de tráfico se le ocurre alzar brazo y mano quitándonos la preferencia. El novato conductor consiguió a trancas y barrancas, con tanto nerviosismo como torpeza, acertar con el punto muerto y el freno de pie. Mas, cuando al agente se le ocurre darnos paso, mi VW que no arrancaba… Tras la intentona del conductor y la insistencia del agente, quien ya se acercaba parsimonioso a ayudar al inexperto; éste consiguió meter la primera y el coche se puso en movimiento.     

2ª- A este anecdótico incidente, el primero de una larga serie, siguió el primero de los accidentes reales en Alemania, escasos afortunadamente y que no pasaron de leves. Plácidamente, orgullosos y endomingados, a primeras horas de un anochecer otoñal y en su flamante nuevo Opel, viajaban nuestros Palmira-Manolo por “carretera comarcal con preferencia”, hacia un pueblecito del Taunus, invitados a cenar por el amigable e inolvidable director de la escuela profesional de Farbwerke Höchst. ¡Quién iba a pensar, sin embargo, que el ya “curtido” conductor internacional, y su “experta copilota” iban a saltarse a la torera y consecutivamente, varias señales de tráfico! La primera indicando la “anulación de preferencia” de la carretera (pequeño rombo amarillo) y las  dos siguientes una anunciando el Stop a 150 metros que, cuando el distraído conductor quiso frenar se había saltado, golpeando levemente la trasera de un coche que venía por la izquierda y cruzaba  la calle principal atiborrada de gente. El ruido del impacto, el tumulto de los viandantes curiosones que rodeaban a ambos vehículos, una señora que salía quejándose del coche, la policía que llegaba al instante, papeleo, interrogatorios… ¿para qué seguir, si todo automovilista hijo de vecino, habrá vivido escenas similares? Simplemente informar, para tranquilidad de todos, que la señora “malherida” y su marido no precisaron ambulancia, ni presentaron denuncia, saldándose la infracción del españolito con una multita de 90 DM.- (marcos alemanes). Cantidad discretita para aquellos tiempos y aquellos pecados.
                        
3ª- También contemporizadora fue la policía alemana, aunque sin exención de la consiguiente multa, en el accidentillo, más bien contratiempo, en el viaje último o de regreso definitivo a España. Con el coche a tope, como era de rigor, una mañana de riguroso enero alemán con el blanco de la nieve helada bordeando la carretera que nos llevaba a la frontera, en una bajada, siguiendo a paso de tortuga a un tractor al que se le ocurrió detener su marcha, los frenos de nuestro coche no respondieron en la pista de hielo del asfalto y mansamente el parachoques y capó del coche fueron a empotrarse en el pivote de enganche del remolque del tractor. Pronta y predispuesta en su cometido solucionador acudió una pareja de tráfico, tranquilizándonos al ver que tractor y tractorista  siguieron impasibles su ruta y conduciéndonos a un taller mecánico donde en una horita larga dejaron nuestro Opel apto para traspasar la frontera. El papeleo se redujo  a pagar en el acto la consiguiente multita.

4ª- Sin haber tenido en él parte ni arte y haber quedado todo en susto mortal fue el siguiente episodio. Visto y no visto. Simplemente el recordarlo y después de la pila de años transcurridos, todavía se pone la carne de gallina. Por una de las carreteras secundarias del norte de Francia, ascendíamos tranquilamente una leve pendiente, una vez más soñando camino de la añorada “patrie”, cuando como a cien metros apareció bajando a todo trapo un camión con el remolque dando bandazos y cubriendo casi por completo la calzada. Horrorizado pensé en primer instante tirarme a la cuneta… ¿Existen ángeles de la guarda? Cerrando estremecido los ojos y coincidiendo con el bandazo a su derecha, ocurrió el milagro al pasar casi rozándonos el “monstruo suicida-asesino”, pudiendo proseguir, al abrir los ojos nuestra milagrosa ascensión sin volver la vista atrás, intentando recuperar la respiración y olvidar para siempre el día, hora y circunstancia tan genialmente ilustrada y revivida por la mente fantasiosa de Martín, el  pequeño de la familia Alonso-González.

Ilustración: Martín Alonso González (12 años)

5ª- A la inversa, y siendo el infractor -¡una vez más!- este humilde servidor, en el sur de Francia, ya enfilando hacía la frontera de Irún y agradeciendo a la policía gala su amabilísima intervención, otro despiste de este conductor pudo haber terminado en percance automovilístico  de órdago a la grande.

Soñando ya con la sandía y el primer bocata español cruzábamos, como de costumbre, con el coche a tope de pasajeros y mercancía, una pequeña población con velocidad limitada  a 50, cuando al girar a la derecha, por calle central a hora muy transitada, el conductor soñador cogió la curva a excesiva velocidad y acabó con un sonoro frenazo en la acera de enfrente. Al instante acudió el gendarme de tráfico, quien al ver en el pasaporte la nacionalidad de toda la familia, en tono paternal y conciliador, tras echarnos una buena bronca nos deseó buenas vacaciones y feliz viaje. El arrepentido infractor, como muestra de agradecimiento y arrepentimiento, en su macarrónico francés, solo supo repetir: “Vous avez raison. Vous avez raison.”

6ª - Uno más de la serie, y también con la pareja en solitario, por otra carretera del corazón de la France. Fecha de autos 23 de Septiembre de 1964. Lugar de los mismos, otra carretera. Y regresando de la celebración de mi doctorado en nuestra querida Salamanca en plena feria de San Mateo. El primer incidente o del semáforo en rojo en Alemania, fue una nimiedad comparado con el  que pudo haber sido el más grave, último y definitivo de la serie automovilística: “el de la lucecita roja fantasmal” y el gigantesco, caritativo y generoso  árbol  que demoró segundos su insólito derribo.

Tras 1.000 kms a la espalda, de una tacada y pasando por alto áreas de descanso y paradas de rigor, no es de extrañar que el fatigado e irresponsable conductor, falto de reflejos y visión se pasase por alto la señal luminosa de una lucecita titilante de la policía en carretera estrecha y vacía anunciando el STOP.

¿Existen los milagros? titulaba uno de los primeros capítulos “La escopeta de mi abuelo” de estas Semblanzas. Aunque persista la interrogante de antaño, hoy puedo testimoniar que la suerte es siempre nuestra aliada. Unos segundos después de cruzado el prohibido paso policial cayó el gigantesco árbol que estaban talando y que pudo habernos aplastado.

7ª y última: “Todo hombre tiene páginas buenas
                      solo hace falta saber pasar página de las malas”.

Pongamos punto final a esta serie de desventuras automovilísticas, y borremos de la memoria la infinidad de angustias, nerviosismos en los temibles cruces aduaneros fronterizos alemanes, franceses y españoles. “Interminables”, cual la Historia de Michael Ende, en la posbélica Europa del estraperlo y subdesarrollo.

Un huequecito reservamos para una de las felices páginas aduaneras en el histórico paso de Roncesvalles, dirección a la Navarra de un amigo de Frankfurt. Una fortuita y casual coincidencia convirtió el nerviosismo habitual del automovilista en una de las vivencias fronterizas de su larga carrera. Al controlar el pasaporte, el guardia civil de turno exclamó inesperadamente exultante: “¡¡¡Pero bueno!!!… ¡¡¡Que somos paisanos!!! No solamente el paisanaje, ambos del ayuntamiento salmantino de San Pedro del Valle, incluso coincidente el nombre de los padres de ambos: Benjamín. A pesar de la diferencia de edad y del distanciamiento profesional, pasamos unos minutos agradables rememorando hechos y milagros de “nuestro pueblo” y, pasando por alto  protocolario interrogatorio y registros aduaneros.

Final fortuito e inesperado, agridulce y digno de un correlindes por vías europeas.