viernes, 17 de junio de 2016

ESTRENANDO DÉCADA

Transcurrida larga e intensa semana de celebraciones, homenajes, exaltaciones y manifestaciones de cariño de todo tipo, este Nonagenario chulesco – aunque encorvado por el peso de los años – confiesa sincera y serenamente sentirse emocionado.

El primer ejemplar de las "Semblanzas Románticas..."
“Los años son un regalo de vida que Dios nos ha dado” (Carmen Conde +1996, Majadahonda). Regalo de vida  testimoniado en el sinfín de felicitaciones telefónicas - ¡más de 50 registradas - provenientes de los cuatro puntos cardinales! Pero ante todo y sobre todo emocionado y extasiado ante el sorpresón familiar: ¡Un ejemplar de estas “Semblanzas”  en color y magníficamente ilustrado!: obra colectiva de familiares más próximos. Gracias cordialísimas a todos, familiares y amigos lectores, pues, entre todos habéis conseguido que el hoy ya Nonagenario prosiga escribiendo con la ilusión y entusiasmo del artista en su primera obra. Entre todos habéis conseguido liberarme del consabido vulgar tópico: ¡Qué viejo es ya uno! O de una de tantas lamentaciones habituales en la senectud: ¡Qué veloz pasa el tiempo! Confieso humildemente que nunca me ha preocupado el paso del tiempo. Aunque soy consciente de que unas veces corre más  de prisa que otras.

Liberado, por tanto, de tales obsesiones y estimulado por el cariño y simpatía de mis colaboradoras/es y lectores en general, continuaré disfrutando y “matando el tiempo” con estas “Semblanzas románticas”, evitando de este modo la conversión en pesadilla de este fenómeno que hasta ahora ni filósofos, ni poetas, ni científicos han podido descifrar. Y como obras son amores y salga el sol por donde quiera, me lanzo a inaugurar - ¡hasta en verso!- esta nueva década de nuestro Blog.

VERSOS PARA EL RESTO RESTANTE

En el mirador de la invernada
del alba de los noventa
disfrutando,
mientras cuerpo y alma aguanten,
y mis dilectas secretarias,
mis entusiastas ilustradoras y animadoras,
y mis leales lectores no se cansen,
este Bloguero trotamundos:
salmantino-madrileño,
frankfurtense-algorteño,
-¡al final majariego! –
y ante todo pueblerino,
no tirará la toalla.

Entre encinas, pinares y madroños,
su hábitat predilecto,
caminará
por caminos secundarios y estrechos
melancolías y nostalgias desgranando,
geografías imaginarias y reales arrinconando,
fantasías de tiempos lejanos
recapitulando.

Mensajes y homenajes recibiendo y otorgando.
Presentes, cariños y atenciones mil
de familiares y amigos sumando y multiplicando.
Amistades y afectos,
gracias y sonrisas impartiendo.
Y de familia numerosa disfrutando:
esposa y cuatro hijas, con sus correspondientes  cónyuges,
seis nietas y dos nietos,
sobrinas y sobrinos ¡ni te cuento!,
en mayoría joviales, cariñosos y rumbosos,
primas y primos como hermanos, pero pocos.

De jardinero, viticultor, hortelano y pajarero presumiendo.
Petanca con música alternando,
en rondalla Voces de Otoño y en coro EntreAmigos
canciones y amistad armonizando,
y con los noventa tacos a la espalda
feliz a la sombra de “mi Palmera” reposando. 

domingo, 15 de mayo de 2016

Estrenando Década. Versos para un homenaje merecido.


Con cariño y agradecimiento a Chonín, querida Directora de la Rondalla "Voces de Otoño" de Majadahonda.
Por MJG, el más bajito de los Tres Tenores.

A Chonín -con Agradecimiento y Afecto 
(en su 10ª Primavera en la Rondalla Voces de Otoño)

¡ Cuán veloz el tiempo pasa!
todo fluye, todo influye
y el tiempo marca la marcha.

Pasan las nubes volando,
los años volando pasan,
diez años tocando y cantando,
Y Ella Dirigiendo y Enseñando.
El viento pasa silbando,
pasan las aves de paso
y los “pájaros de cuentas”.

¡Qué duros los comienzos fueron!:
contubernios, disonancias,
desafinos, desatinos…
de maestrillos sin talla.
Mas la tormenta pasó
y apareció el arcoíris
de bonanzas y esperanzas,
en forma de grácil dama
esbelta y agraciada.

Y tocada de primavera
con batuta amorosa equipada,
cambió el ritmo y la marcha
de la errática Rondalla.


ASCENSION ARACIL llamada,
hizo gala de apellido y nombre:
Aracil = ARA COELI = Ara del cielo
… y hasta el cielo ascendió la Rondalla.



CHONÍN para nosotros,
con sólo su llegada,
su saber y su palabra,
La Rondalla instrumental,
bandurrias laúd y guitarras,
cambió de rumbo al instante,
de la noche a la mañana.

Con Dirección ejemplar,
bravura y genial destreza,
en ensayos y conciertos,
cumpleaños y eventos,
reinar hizo la Armonía
y brilló con lustre la Alegría.


Para reforzar las cuerdas
creaste Coro de rango
de voces graves y blancas:
sopranos, contraltos,
tenores y bajos.
¡todas ellas bien temperadas!
Buenas unas, otras mejores,
pues, según prensa especializada…
“ Tres son Tres los Tenores
que a los “tres grandes” igualan
pisándoles los talones”.


Aunque hay gargantas de cuerdas,
la realidad y sobremesas lo confirman,
que con cuatro copas de más
cantan a las mil maravillas.

Y así termina esta Copla
o
Cantinela
que pretende ser Cantiga
de Cariño y Homenaje
a nuestra Dire CHONÍN,
¡¡¡ TAN ADMIRADA  Y QUERIDA!!!


Majadahonda, Abril 2016 

sábado, 9 de abril de 2016

Homenaje a Cervantes en el 4º Centenario de su Muerte

Ausencia imperdonable: Don Quijote relegado


Quijote del Abuelito Clemente - Sopena 1905 - 3er Centenario
¡Insólito! ¡Increíble! ¡Imperdonable! ¿Cómo es posible, se preguntará más de un biblófilo o lector amante o devoto del Quijote, que un profesor, filólogo y comparatista, que presume de biblioteca de rango y de blog con cuatro capítulos dedicados al libro y la literatura, no ofrezca en ninguno de ellos una sola línea o una simple alusión a Cervantes o a su Don Quijote?

Confieso, sonrojado y avergonzado, en la celebración de este IV Centenario de la muerte de Cervantes, este 16 de abril de 2016, que tal ausencia fue simple olvido, consecuencias de la edad de quien perdón solicita: ausencia y olvidos inconcebibles, pues, “están tan lejos de serlo como están el cielo de la tierra” (Prólogo del Quijote). El ingenioso hidalgo Don Alonso Quijano, el fiel escudero, su “amigo Sancho” y el libro de sus aventuras y devaneos son desde tiempos inmemoriales (¡desde siempre!) tan amigos míos, más si cabe, que “Mis viejos amigos” del capítulo precedente.

Amistad que fue forjándose desde las primeras lecturas en la escuela de aldea, hasta los actuales pasatiempos de lento lector desocupado, archijubilado. Regocijándome con la lectura del Quijote desde la niñez, cual si de “libro de cuentos o aventuras se tratara” (como tal fue interpretado en alguna de las primeras versiones en lenguas extranjeras) y desde la universidad convertido en lector y seguidor del pensamiento de Saint Beuve: “Todos somos dos, Quijote a veces y a veces Sancho… se acuesta uno Don Quijote y se despierta Sancho”.

Entretenimiento y hasta risa provocaban en la fantasía infantil y de adolescente, las aventuras de: Los Molinos de Viento, Los Pellejos de Vino, el Manteamiento de Sancho o sus peripecias como Gobernador de la Ínsula Barataria, las Aventuras de Sierra Morena, etc.

Edición de Cátedra
2005 - 4º Centenario
Mi devoción y pasión por el Quijote fue fraguándose pausadamente, ininterrumpidamente, a lo largo y ancho de mi vida, como lector, crítico, intérprete y humilde investigador de literaturas comparadas. Sirvan de prueba algunos ejemplos elocuentes: mis últimos cursos de Doctorado en las Universidades de Deusto y la Complutense versaron respectivamente sobre Cervantes y su Quijote: “Primer juicio crítico del Quijote en alemán: el carácter de Don Quijote y Sancho” y “La aventura de la traducción de Nombres Propios del Quijote al Alemán”. Varios fueron también los artículos, charlas o conferencias en revistas y organismos culturales en 2005 con motivo del IV Centenario de la publicación del Quijote. A esta categoría pertenecen: “La semana sobre el Quijote” en el Centro de Mayores Reina Sofía de Majadahonda, coronada con un viaje “La ruta del Quijote” por la Mancha Cervantina.

Ha llegado el momento de reivindicar el papel y el lugar de Cervantes y el Quijote en nuestra biblioteca con una breve muestra fotográfica de valiosas ediciones de “Quijotes”, acompañada de bellísimos pensamientos de afamados personajes de las letras y artes universales, lectores apasionados del Quijote, entresacados de la publicación de Cátedra en el IV Centenario, “Don Quijote en el Arte y Pensamientos de Occidente”. Un centenar de ilustres lectores dan forma y ser al personaje y al libro más conocido e influyente de la literatura universal.

A continuación selección de ejemplos destacables:
  • “Ahora releo Don Quijote. ¡Qué libro tan gigantesco! ¿Habrá algo mas espléndido? (Gustav Flaubert) 
  • Leí otra vez mi libro favorito”, escribió Paul Klee en su diario ¡a los 22 años! 
  • “Como joven estudiante el deseo de leer el inmortal Quijote en el original español me estimuló a aprender español, sin maestro, la bella lengua española. (Sigmund Freud) 
  • William Faulkner dijo que leía Don Quijote todos los años “como otros leen la Biblia”. 
  • “Si mal no recuerdo, antes de concluir el primer capítulo del Quijote supe que quería ser escritor". (Bioy Casares)

Edición limitada
Aguilar 1963 - Para bibliófilos
El entusiasmo desbordante por el Quijote no ha sido, ni es, exclusiva de hombres y nombres del mundo de las letras o las artes. Antes de poner final al presente capítulo, un Amigo, con mayúscula, José Antonio R.: empresario, economista, profesor universitario, cantor y lector serio y humilde, me comunicaba, en el atrio de la jubilación: “Estoy releyendo el Quijote. ¡Es una maravilla! Creo no haber disfrutado tanto de otra lectura”. Como sé que es lector también de literatura alemana le regalé “Travesía con el Quijote”, de Tomas Mann, y las palabras de elogio y admiración superaban a las del Quijote.
Edición de Planeta - 10 tomos
2005 - 4º Centenario

Como una muestra más de lo que antecede, sirva también resaltar que en mi biblioteca descansa el Quijote en edición de lujo, limitada y dedicada, en cuatro tomos. Lectura deleitable en todos los sentidos, regalo familiar en mi 50º cumpleaños y lectura primera como premio a mi jubilación... 

…y sin olvidar la lectura de la edición ilustrada por Mingote con motivo del 4º Centenario del Quijote. Brillantemente retratados con trazos en lugar de palabras, los personajes del Quijote.


lunes, 28 de marzo de 2016

Mis viejos Amigos los Libros viejos

Retomando la tónica y consejas del capítulo anterior y consciente del principio de que “Los libros se ofenden si los dejas de lado”, acabo de releer algunos de mis libros más viejos y olvidados. Volúmenes empolvados y envejecidos que apenas sobrepasan la docena y que guardo cual oro en paño, en nuestras bibliotecas. Vanidosamente, sin alarde alguno de erudición ni sapiencia, podemos presumir de más de 3.000 ejemplares.

Los comienzos de la historia de mi relación con los libros fueron tan tardíos y anómalos como el arranque de cada una de las etapas de mi vida. Hasta los ocho o nueve años no habían pasado por mis manos más libros(?) que la Cartilla Rayas y el Catón. La enseñanza obligatoria en tiempos de la II República y de la famosa Cruzada nacional no comenzaba hasta los seis años y en los primeros años se reducía al monótono y aburrido aprender a escribir “trazando renglones”, a leer “deletreando la “m” con la “a” = “ma”, a memorizar las cuatro reglas: sumar, restar, multiplicar y dividir, y… poco más. La Enciclopedia Álvarez fue el primer libro “gordo” que cayó en mis manos, muchísimo antes de que algunos nostálgicos “fuesen a la EGB”. En aquellos lejanísimos tiempos de tradiciones y costumbres seculares, de miseria global y supino retraso cultural, en la viviendas humildes, sin luz eléctrica ni agua corriente, en una escuela como la de mi aldea (con una escasa veintena de vecinos), no había cabida para balda con libros, ni revistero con periódicos o revistas de actualidad; incluso en la escuela mixta (entonces símbolo de matrícula mínima y población atrasada e incomunicada que tod@ maestr@ evitaba) únicamente existía un destartalado armario con apenas una veintena de libros viejos para la lectura de “los mayores”. De ellos solo recuerdo, con nostalgia y agridulce sabor, mi adorable y entrañable Amicis “Corazón: diario de un niño”, del que podía recitar casi de memoria el Cuento Mensual: “De los Apeninos a los Andes”, inmortalizado gracias al cine y a nuestro amigo Marco. Podría describir con pelos y señales algunos de los escolares protagonistas que perviven aún en mi memoria: Garrón, Crosi, Derosi…

Vaguísimo es el recuerdo de lecturas o libros durante mi adolescencia o primera juventud. La didáctica imperante de aquel entonces, que en la que prevalecía el memorismo y el historicismo, sin acceder directamente a las fuentes, sumados a los “apuntes”, sucedáneos del libro de texto (inaccesible a todos los bolsillos), fueron los culpables de mi tardío y dificultoso acceso al libro y la literatura. Afortunadamente presumo de excepción a la sentencia de Edmundo de Amicis: “el destino de muchos hombres dependió de haber o no haber una biblioteca en la casa paterna “. Como no hay regla sin excepción mi caso pudiera sumarse a una de ellas.

Mi recorrido por el universo del libro dio comienzo con una docena aproximada de libros usados adquiridos en las rebajas de un célebre anticuario del Corrillo salmantino durante los años de universidad.

Iniciada la andadura profesional y la consiguiente autonomía económica, mi pasión por el libro y la lectura fue in crescendo, se incrementó al ver convertido en realidad el sueño de nuestra primera biblioteca en
Frankfurt, y al mismo tiempo con mi contacto directo con la literatura en alemán y otras lenguas. Aportación significativa llegó de la célebre Frankfurter Buchmesse (Feria del Libro de Frankfurt). Mis trabajos variopintos me permitieron ejercer de relaciones públicas: a través de la docencia  (alumnado de élite), la traducción y la corresponsalía de una prestigiosa revista española y el carnet de periodista que granjeaba acceso libre a manifestaciones culturales y artísticas.
En la Feria del Libro de Frankfurt conocí a directores de prestigiosas editoriales españolas y a algunos de sus afamados autores firmando ejemplares, quienes amables y generosos ponían a mi disposición, el día de clausura, los libros de su stand. Fácil será imaginar cómo nuestras estanterías en varios años hicieron su otoño, y no precisamente porque la Feria del Libro de Frankfurt se celebrara en la estación más generosa del año. Pasaron los años con la ligereza que pasan las nubes, los meses y los días y nuestras librerías fueron creciendo y creciendo en Algorta, y en Majadahonda.

Pero mi objetivo era hablar del Libro del pasado… y de mis Primeros y Viejos Amigos Los Libros. Sirva de botón de muestra los tres autores más vinculados a mi corazón literario.

Como “obras son amores” y testimonio del valor del libro (“¡quien mucho lee acabará escribiendo!”), quiero rendir homenaje a algunos de mis maestros, Azorín, Juan Ramón Jiménez,  Baroja... y en capítulo separado brindaré mi carta necrológica desde Bilbao publicada en la revista alemana PRAXIS con motivo de la muerte de Azorín.