Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de febrero de 2023

LIBROS QUE ENVEJECEN

Los libros envejecen como las coplas de Gabriel y Galán. ¡Pero no mueren! Sirvan  de ejemplo dos tomitos de  ediciones del poeta “charro”. Obritas sin encuadernar, desvencijadas y “sin usar”: “Obras completas de Gabriel y Galán, Tomo I, 18ª edición, 1935, Madrid, Librería Fe, Puerta del Sol 15”. Y “Tomo II, 17ª edición, sin fecha de publicación, igualmente sin encuadernar ni  abrir”, pero el Tomo I prologado por ilustres plumas y ¡con misteriosa y  singular sorpresa! - como veremos más adelante a su debido tiempo.

Poeta grande será el que más enteramente se comunique”. No solo por su palabra, sino también por su vida y por su obra. ¡Y el que más fácilmente! Facilidad motivada y agrandada en el caso de Gabriel y Galán por una serie de circunstancias, concomitancias y vivencias personales comunes con este anciano lector, recitador del poeta charro-extremeño desde la infancia.

Lugares y escenarios paralelos de infancia y juventud: limitados por la breve vida del poeta -¡muerte a los 35 años de edad!- pero coincidentes, casualmente, con algunos de los capítulos de juventud de este bloguero: comencemos dando la palabra al poeta con su escueta autobiografía: 

“Nací de padres labradores en Frades de la Sierra, pueblecillo de la provincia de Salamanca. Cursé en ésta y en Madrid la carrera de maestro de primera enseñanza. A los diecisiete años de edad obtuve, por oposición, la escuela de Guijuelo (Salamanca), donde viví cuatro años, y después, por oposición también, la de Piedrahita (Avila), que regenté otros cuatro años. Contraje matrimonio con una joven extremeña ¡en Plasencia!)... Mis paisanos, los salamanquinos, y lo mismo los extremeños, me quieren mucho.” Etc., etc.

¡Hitos vivenciales y escenarios comunes! ¡Concomitancias profesionales juveniles, herencias provincianas, costumbres y afanes paralelos! Algunos ejemplos: del pueblecito salmantino de Frades de la Sierra, donde nació el poeta, era mi entrañable e inolvidable amigo Dámaso. Amistad fraguada en la adolescencia en el seminario salmantino -hoy Universidad pontificia - y tras largo distanciamiento profesional, retomada con entusiasmo y cordialidad en la jubilación. Etapa en la que  el amigo Dámaso era apodado “Sandámaso” por la decena de “reencontrados en la jubilación”, al haber superado “milagrosamente” una doble tuberculosis pulmonar. Premiado, además, con una torrentera de voz insuperable y una grandeza de corazón sin precedentes.

Del cordial amigo Dámaso llegaba todos los años la primera entrañable y personalísima felicitación navideña, cuando ésta era tradición española generalizada, siempre ilustrada y acompañada de poemita personal propio. Incluso algún año que otro con versos de su adorado paisano Gabriel y Galán. Devoción corroborada un año con la celebración en Frades del “Encuentro anual estival” en el pueblo de uno de los supervivientes del curso. La celebración el año que le tocó a “Sandámaso” fue celebración histórica ¡a bombo y platillo!: ¡con misa comunitaria solemne y aperitivo a base de productos de la tierra, con recital obligatorio de versos patrios del ilustre poeta, hijo de Frades.

Pasamos página: y nos trasladamos a la provincia de Ávila, también escenario común juvenil. Una de las concomitancias o vivencias personales con el poeta. En Piedrahita, importante y bello pueblo abulense, célebre por el histórico Palacio del Duque de Alba -el famoso cuadro de Goya de la duquesa de Alba- Gabriel y Galán regentó también durante otros cuatro años, según sus palabras, como “maestro de primeras letras”. Pues en Piedrahita también este bloguero, con edad similar a la del poeta charro, 22 años, y “maestro igualmente de primera enseñanza”, disfrutó con jóvenes compañeros salmantinos y abulenses de un “cursillito”- nunca mejor dicho- para … ¡título! de “Instructor elemental del Frente de Juventudes”, obligatorio en aquellos años del franquismo para ejercer la enseñanza oficial, de la que disfruté solamente un curso completo, en el inolvidable pueblo segoviano de Vegas de Matute, en la falda norte de los cerros del Caloco, coronado por La Mujer Muerta del Guadarrama en lontananza.

En Plasencia, pequeña, pero histórica e importante, villa extremeña, que optó en tiempos a capitalidad de Extremadura, se casó nuestro poeta. Curiosamente en la precedente -¡y escueta!- cita  autobiográfica silencia su nombre y se limita a comunicarnos: “contraje matrimonio con una joven extremeña”. Sin embargo, la villa extremeña presume de lugar de casamiento del poeta. La iglesia de San Esteban, situada en el Rincón de San Esteban, próximo a la Plaza Mayor, pregona y presume con placa en su fachada, como lugar de boda del ilustre poeta con una extremeña de Carrascal del Camino -topónimo que, por coincidir con el de mi Carrascal natal, de infancia y de juventud, merece también mención honorífica más adelante. 

Pues… en mi querida e inolvidable Plasencia -y con edad similar a la de la boda del poeta- cumplió este bloguero con sus deberes patrios durante seis breves meses como, Alférez de Complemento.

Oportunidad pintiparada aprovechada por este simpatizante y fiel devoto -¡ya entonces!-del poeta charro-extremeño para recorrer y enamorarme de la idílica comarca del Jerte, con los cerezos en flor, y de la romería placentina de La Virgen del Puerto. Y, por supuesto, visitar algunos de los famosos escenarios de su vida como campesino y labrador. Sin olvidarme de los escenarios de cuna y herencia de su esposa Ana María. Pues a ello invitaban una estrofilla popular del poeta:

No hay bajo el cielo divino 

del campo salamanquino

moza como Ana María

ni más alegre alquería

que Carrascal del Camino.

El topónimo cacereño fue lugar de nacimiento de Ana María y futura residencia como “labrador” de Gabriel y Galán, que abandonó la enseñanza para convertirse  en campesino, asumiendo dirección y administración de una importante dehesa denominada El Tejar, propiedad de un tío de Ana María en el Guijo, donde vivió y murió el poeta, y hoy Casa Museo de Gabriel y Galán.

 “Poetizo como hablan mis paisanos y amigos, próximos y lejanos… Por obra y gracia de la palabra dialectal, popular campesina”.

Y si eran pocas las concomitancias de vida y profesión, mi visión romántica del pasado y mi devoción por la obra de Gabriel y Galán se vieron agrandadas, como anuncié al principio de capítulo, con la adquisición de edición histórica de la obra del poeta, comprada a un “amigo” poeta, vendedor de libros de anticuario en el Rastro madrileño.

¡Los Libros envejecen. Pero no mueren! Sirvan de ejemplo los 2 tomitos anunciados de las Obras completas de Gabriel y Galán: LIBRITOS  SIN ESTRENAR RELEGADOS Y OLVIDADOS! Aunque no devaluados. Valor añadido y agrandado por la categoría de los prologuistas: Emilia Pardo Bazán, Joan Maragall, Fernando Villegas (Zeda) y el P. Cámara, ilustre obispo salmantino de principios  del s. XX. 

Confieso avergonzado que los dos libritos -(Obras completas de Gabriel y Galán), comprados de anticuario, han permanecido relegados en la estantería de “libros empolvados” durante una larga década. Hasta que un día -¡bien y largamente jubilado!-se le ocurrió a este viejo simpatizante del popular poeta charro  echar mano de esta antigualla. Y ¡oh sorpresa! Guillotina en ristre, al ir abriendo al azar algunas páginas del Tomo I, iban apareciendo maravillosos Marcapáginas sin precedentes. !Misteriosos registros ocultos sin igual! 
¡Preciosas, pequeñitas y grandes plumitas multicolor de ave. Plumitas de pajarito o ave de difícil catalogación iban apareciendo indistintamente.
 Marcapáginas colección valiosa de plumas, reservada para este lector-pajarero en su retiro nonagenario.

Tras el descubrimiento de esta retahíla de originales Marcapáginas, este viejo Librito ha rejuvenecido, pasando por valor propio al catálogo de ¡Los libros que no mueren! Estos dos ejemplares de la Obra Completa de Gabriel y Galán mantendrán viva nuestra relación con la aparición de estos “misteriosos marcapáginas” sin precedentes. Mas no perdonaré al primer comprador -¡primer lector de una docena aproximada de poemas!- haber silenciado en el momento de apertura de hojas y colocación de cada plumita marcapáginas, número de página y título del poema escogido y señalizado. De este modo, nombre del primer  comprador y lector misterioso de Gabriel y Galán, y plumitas marcapáginas pasarán a la “histórica lista” de aficionados anónimos a la lectura de “Libros que envejecen pero no mueren”.

martes, 3 de enero de 2023

RELEYENDO FAVORITOS II


 EL MENSAJE DE LOS PÁJAROS 

El milenario y silencioso mensaje de los pájaros fue llegando a su entendimiento y compañía como una brisa hecha de palabras... Eran pájaros, maravillosos, destellos de la hermosura del mundo...”. El rey Gracián fue capaz de recordar el mensaje de los pájaros palabra por palabra ( J.M. Gisbert).

El anciano rey Gracián -protagonista del cuento de Gisbert El mensaje de los pájaros- premio nacional de literatura infantil y juvenil, y toda su obra del Cervantes 1997, era el afortunado receptor de este mensaje. Y aunque era un monarca pobre, lo aceptaba y no se  sentía triste.  Lo que más le gustaba era  pasear por las almenas del castillo, y sobre todo, pasear por los frondosos bosques que lo rodeaban para observar los bellos pájaros, admirar los colores de sus plumas y deleitarse escuchando trinos, gorjeos y cantos... En ellos encontraba la belleza más sencilla y agridulce, la armonía más pura, la mejor música y más agradable del mundo”....

Los pájaros de los bosques eran sus súbditos predilectos y también, debido a su soledad sus mejores amigos”. Si bien los amigos de verdad, y fieles servidores,  eran tres: Ayael, Magrís y Lucio.

Ayael era un buhonero que siempre ha vivido de la venta, de aldea en aldea, de lugar en lugar en lugar. Hoy aquí, mañana allá…”. “Ya soy demasiado viejo para seguir llevando esta vida de mercader ambulante… Voy de regreso a la lejana  aldea de Anatolia donde nací. Necesito aligerar el carromato. Vendo  a buen precio lo que me ha quedado…”.

(El rey  se quedó con “una red de finísimos y resistentes hilos de plata. Es casi invisible. Solo se ve bien cuando el sol le da de lleno”....” Sirve para capturar los más bellos pájaros y los de más exquisito y sugestivo canto”).

Pág. 33: Ilustración de Chata Lucini
Magrís era“el muchacho del bosque que parecía un vagabundo de los bosques, y aunque era muy joven, casi un niño… conocía  los cantos de cientos de pájaros e imitaba a la perfección los trinos, gorjeos y cantos de muchas especies con las catorce flautas de madera y hueso que llevaba en su zurrón. Siete de ellas, apodadas por el nombre de los siete pajaritos cuyas melodías hacían las delicias del rey su amigo y que caían en la red de plata del castillo: flauta jilguero, flauta ruiseñor, etc., etc.. El estornino fue el primero que cayó en la red de plata y el jilguero, el anunciador del mensaje de sus compañeros: ( “Si me dejas escapar, dentro de unos días sabrás algo que nunca olvidarás”). Además, el rey y Magris eran caminantes hechizados por el silencio del bosque”.

Lucio era el modesto, noble y honrado criado que se nos autopresenta como sigue: No soy más que un ignorante campesino y penitente, pero me ofrezco a serviros en lo que pueda”... -“No tengo mala voluntad ni le hago mal a nadie. Y si en algo ofendo o molesto, espero ser perdonado”.

Los  lectores, amigos de este blog, se sentirán escandalizados, viendo que el presente capítulo es parcial -simple, lisa y llanamente- copia literal del famoso cuento de Gisbert. Razón quizás no les falte. Pero lo que sí es cierto, o al menos así lo interpreta y siente este anciano bloguero, que  desde niño “soñaba con nidos y quería aprender a volar” (v. capítulo del blog), es que los pajaritos -con sus casitas (los nidos), sus plumajes y sus cantos- eran y continúan siendo sus amigos.

Así mismo, y perdón por la redundancia, cierto es también que, casual y curiosamente,  “los siete preciosos pájaros” que en el profundo corazón del bosque  aguardaban en un mismo árbol  al noble y bondadoso monarca contaban, cuentan y continúan figurando entre mis  predilectos. Tales siete eran:

  • un estornino 
  • un petirrojo 
  • un jilguero 
  • una alondra
  • un ruiseñor 
  • un mirlo y 
  • una calandria                                                                                                        

Y precisamente todos ellos -y ¡muchos! ¡muchísimos más…!- eran, y continúan siendo mis amigos inseparables.

En el Libro de la Vida de cada cual -continúo citando de “Los mensajes de los pájaros”- hay una página en blanco que está siempre esperando”.

El rey Gracián era capaz de recordar el mensaje de los siete pájaros palabra por palabra... Prueba y testimonio de ello, y como colofón al “Mensaje de los Pájaros” es el  capítulo último “Últimas palabras”palabras de despedida del bondadoso Rey Gracián, sabios Consejos, dirigidos a amantes de los pájaros de todas las edades, idiomas y lugares, países y paisajes: 

El monarca enamorado  de los pájaros:

  •  Encontraba cada día un motivo para admirar el mundo.
  • Sus ojos buscaban siempre el asombro, la hermosura, algo con lo que enamorarse.
  • Degustaba 
    • sentir la respiración del tiempo
    • ver cambiar la luz con el paso de las horas
    • contemplar fijamente los crepúsculos y las auroras
    • beber el perfume de las noches y…
    • ¡Extasiarse con los cantos y los colores  de los pájaros!

Hasta en sueños, éstos continúan hablándole. “El rey Gracián fue capaz de recordar el mensaje de los pájaros palabra por palabra. Y la voz de los siete se transformó en una sola voz que decía silenciosas palabras:                                                         



Pág. 139: Ilustración de Chata Lucini 
Ahora conocerás una verdad casi tan antigua como la humanidad”: Gracián  buscó el contacto con la tierra. Se arrodilló con cuidado, ayudándose con las manos, y luego se tendió boca arriba…
Tenía los ojos cerrados y, sin embargo, seguía contemplando el firmamento estrellado. Lo veía a través de los párpados… Luciolo imitó y se tendió a su lado... ”

…Un humano[es] un ser capaz de imaginar mundos lejanos, de hablarles a los dioses, de crear belleza casi de la nada, de llorar de alegría o de dolor en lo más profundo de una madrugada , merece dejar su nombre, sus hechos y su huella en la larga historia del universo.” 

Postdata: Este bloguero amante de la belleza de la palabra, de los pájaros y de la Naturaleza con mayúscula, recomienda la lectura de este premiado cuentito de literatura infantil y juvenil “para mayores”... ¡Poesía en Prosa!… Y dedica el presente capítulo del Blog a su hija A., amante  de los pajaritos -amigos de su jardín- y de LA COLINA, todos -¡y tantos!- de los que pasan por su cámara.

sábado, 12 de noviembre de 2022

RELEYENDO FAVORITOS

SOSTIENE PEREIRA…
y yo le secundo y apoyo, sostengo y requetesostengo, que releyendo la novelita - mejor dicho la pequeña gran novela - de nuestro querido y admirado Antonio Tabucchi, he disfrutado de uno de los mayores deleites que brinda la Literatura.


Caro Sr. Tabucchi: ¡Quién me iba a decir que nuestros caminos se iban a cruzar, y reencontrar, sostengo, en los transitados paisajes de mi humilde, muy transitado y estimado vecino Portugal! Y todo ello gracias al guía y la compañía amistosa y valiosa de nuestro común amigo Pereira. Porque yo también pavoneo de su amistad. Pues, a ambos, entre otros vínculos, nos une la pasión por la lectura, la escritura y la traducción. Sostengo, la literatura y la lingüística… la geografía y el turismo: vacaciones y veraneos, paseos y baños en Aveiro, Viana do Castelo, Espinho, Figueira da Foz,  Estoril, algunas de las playas más asequibles y frecuentadas, con sus ciudades más famosas e históricas: Lisboa, Braga, Coimbra, Oporto, entre otras.

Para empezar te diré que me ha llamado la atención que tú nos hayas ocultado el nombre de pila de nuestro protagonista. ¡Aunque nos ofreces la etimología de su apellido! Perdona compañero amigo Pereira me torne tan quisquilloso. ¡Pero… no se me había ocurrido pensar - sostengo - que tu apellido tuviera algo que ver con las dulces, doraditas y ricas peritas de nuestra Colina.

Perdona, sostengo, tan minuciosas menudeces. Pero estarás de acuerdo conmigo en que el mundo es cual pañuelo pequeñito. ¡Quién me iba a decir, - requetesostengo - que en la quietud pacífica de mi larga jubilación iban a volver a cruzarse, o mejor aunarse, nuestros caminos en paralelos itinerarios de mi vecino Portugal, tu patria chica.

Porque sabrás, apreciado y estimado amigo Pereira, y lo sostengo una vez más, que incluso somos vecinos. ¡Casi casi hasta paisanos! Paisanaje, vecindad y hasta nacionalidad: italiano-portuguesa la vuestra, portuguesa-hispano-salmantina-ledesmina-fronteriza y rayana con Tras os Montes, Minho y Douro y Aveira Alta la mía. ¡Quién nos iba a decir - estimado y admirado Pereira, sostengo y repito una vez más, y lo sostendré y repetirá muchas más, que el escenario lisboeta-profesional de tus correrías y peripecias, la filosofía de tu amigo el Dr. Cardoso y la teología del Padre Antonio, y el contacto con tu inquilino Rossi, tan falso amigo como su tesis doctoral plagiada, y con su amante Marta, seductora activista,  nos iban a hermanar como se hermanan nuestras lenguas y… ¡nuestra profesión! 

Ambos, tú,  Pereira con  tu amigo Silva - y un humilde servidor, como estudiante de la universidad de Salamanca, transitamos en nuestra juventud las aulas de la Coimbra universitaria - y profesionalmente cultivamos la traducción de literaturas extranjeras, hobby profesional de ambos: tú, periodista - traductor de los grandes romanciers galos del XIX, Balzac y Daudet,  Mauriac y Bernanos - entre otros -  yo, de la picaresca alemana (léase Simplicissimus) y del romántico Werther de Johann Wolfgang von Goethe.

¡Ah! Y sostengo que yo también - con mi Palmira - disfruté, incluso en un par de ocasiones, no de las lujosas termas famosas portuguesas, pero sí de la hospitalidad y belleza de la naturaleza del entorno del lujoso balneario de Buçaco, veraneo preferido tuyo y del Dr. Cardoso - y su “amiguita”.

Y como despedida - y pongo punto final a esta misiva amigable -  un par de consejos más de este tu colega mayor, avezado y experimentado:  

Estimado colega Pereira, a la vida hay que darle dulzor. O dulzura, como tú prefieras. Comenzando por tus bebidas, por tu  “sosa limonada”. ¡Ponle un par de cucharaditas de azúcar!

Cambia también tus hábitos alimentarios: olvídate de tu régimen frugal y monótono. Come algo más que “omelette con hierbas finas y pescado hervido”. Y por favor… no tienes que avergonzarte de no haber comido dulces en tu vida. Pero... visita de vez en cuando alguna de las bellas y tentadoras pastelerías lisboetas. Y olvídate de la clínica talasoterápica de tu amigo el Dr. Cardoso y de su recomendado régimen espartano. ¡Diez unidades de limonada sin azúcar diarias me parecen una barbaridad!

Pasa por alto tus nostalgias de arrepentimiento. Déjate, sostengo, de devaneos teológicos - filosóficos. Porque… hasta tu amigo, el P. Antonio, pasa de ellos.

Cambia por favor el color de tu corbata negra y evita la fea costumbre de la servilleta al cuello en las comidas. Y suspende - o al menos simplifica - también las relaciones con el retrato de tu difunta esposa - ¡siempre tan seria!:  una simple sonrisita por tu parte aclararía alguna de tus pesadillas. Ésta te lo agradecería.

¡Supera también la atracción o atractivo de los recuerdos! ¡Como tú quieras!

Y por último… - ¡y sostengo por última vez! - “importantísimo” consejo de colega experimentado: ¡Cambia de colaboración en tu “Lisboa”, el periódico lisboeta vespertino. Olvídate de la sección de “Necrológicas” y “Efemérides anticipadas (¡qué ocurrencia!).

Ocúpate, por ejemplo, sostengo, (perdón, me olvidé de mi promesa en el párrafo inicial) de la “Sección de Deportes” o “Ecos de Sociedad”. Verbi gracia: Nacimientos, Bautizos, Bodas, Divorcios…”, “Historietas con foto”... etc., etc.

PD. Perdonad, estimado Pereira y estimadísimo A. P,. no me despida de vosotros con el requetegastadísimo tópico de ¡Hasta siempre! Pues, SOSTENGO, que “tan prendado he quedado de vuestra compañia con la relectura de la 9ª edición de 2009, que estoy convencido de que volveremos a encontrarnos alguna vez más en mi apartado de “Lecturas personales favoritaso “Releyendo favoritos. Vale.

jueves, 20 de octubre de 2022

La del alba sería...


¡Dejemos hablar al Tiempo!)

En el capítulo precedente J.C. Onetti, y su brillante pluma lírica suplicaban con ejemplos líricos insuperables… “DEJEMOS HABLAR AL VIENTO". Hoy, en el presente, una vez más, volvemos a ceder la pluma a mi admirado Onetti para presentarnos al simpar “colega” y a su  inmortal y universal creación:

“Todos los novelistas, sea cual sea el idioma en que escribamos, somos deudores de aquel hombre desdichado y de su mejor novela, que es la primera también y mejor novela que se ha escrito”.

Don Quixote y Dulcinea, ilustración de Jean Bosschere.
(No será preciso revelar que aquel “desdichado” fue MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA con su “primera y mejor novela” DON QUIJOTE DE LA MANCHA.)

Leyendo, disfrutando - ¡y refrescándose! - el pasado tórrido verano con la relectura de “El ingenioso Hidalgo de la Mancha”, este humilde y veteranísimo bloguero volvió a enfrascarse - una vez más - con las Mudanzas Meteorológicas y el papel y trascendencia del Tiempo en las aventuras y desventuras quijoteriles. Esta vez siguiendo, por tanto, el ejemplo, y plagiando, al excepcional “meteorólogo” Don Miguel de Cervantes - “moderno hombre del tiempo” - ... y tomando préstamos de su inmortal herencia. “La del alba sería cuando Don Quijote salió de la venta tan contento, tan gallardo por verse armado caballero, que el gozo le reventaba por la cincha del caballo.” (cap. III parte 1ª)

Pero ya en el segundo capítulo “Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso hidalgo”, Cervantes comenzará su meticulosa información meteorológica como sigue: “Y así, sin dar parte a persona alguna de su intención, y sin que nadie le viese, una mañana, antes del día, que era uno de los calurosos del mes de julio, armó de todas sus armas, subió sobre  Rocinante… y por la falsa de un corral salió al campo”. (cap. II 1ª parte).

Y continúa informándonos D. Miguel, que “nuestro flamante aventurero iba hablando consigo mesmo […] Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y  espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos … y apenas los pequeños y pintados pajarillos con sus arpadas lenguas habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada aurora …” (cap. II 1ª parte).                         

Y unos capítulos más adelante Cervantes continúa su minuciosa información como “hombre del tiempo” con la noticia que da título al presente capítulo del Blog:

“Y así, sin darle parte a persona alguna de su intención, y sin que nadie le viese, una mañana, antes del día, que era uno de los calurosos del mes de julio […] Y sin importarle un bledo condiciones atmosféricas y sinsabores de la meteorología, (según informa a su Ama) “los caballeros andantes verdaderos, al sol, al frío, al aire, a las inclemencias del cielo, de noche y de día, a pie y a caballo, medimos toda la tierra con nuestros mismos pies [...]” (cap. VI 2ª parte). 

Y… también un año más, y una vez más, Cervantes y Don Quijote se quejaban, ambos a dúo, de las inclemencias del Tiempo: “Era el caso que aqueste año habían las nubes negado su rocío a la tierra y por todos los lugares de aquella comarca se hacían procesiones, rogativas y disciplinas, pidiendo a Dios abriese las manos de su misericordia y les lloviese; y para este efecto la gente de una aldea que allí junto estaba venía en procesión a una devota ermita que en un recuesto de aquel valle había.” (cap. LII 1ª parte).

D. Quijote en los campos de Montiel
(Ilustr.: Jiménez Aranda, José (1837-1903)

Sin embargo, dudo se quedase atrás el veranito de principios del siglo XVI - cuando Don Miguel andaba enfrascado con las aventuras de su Caballero andante -  (la 1ª parte de su Quijote apareció en 1505) - y en una de sus correrías “caminaba tan despacio, y el sol entraba tan apriesa y con tanto ardor, que fuera bastante a derretirle los sesos […] (cap. II 1ª parte).

Si bien el amanecer y el alba, la rosada aurora y la alborada, según el sabio que escribió la historia de las andanzas del famoso caballero, eran horario predilecto del madrugador caballero andante, ambos a su vez eran amigos del tiempo, madrugadores a ultranza y enemigos del sol “fementida canalla”. Sirvan de muestra algunos ejemplos:

 “Mas apenas comenzó a descubrirse el día por los balcones del oriente (cap. XIII 1ª parte).

“Acabó en esto de descubrirse el alba, y de parecer distintamente las cosas, [...] (cap. XX 1ª parte).


“En estos coloquios y otros semejante pasaron la noche amo y mozo; mas viendo que […] a más andar se venía la mañana” […](cap.VIII 1ª parte). 

Sin embargo, cuando “en fin llegó el último día” y “Don Quijote cayó malo”... “durmió de un tirón, como dicen, más de seis horas” [...] (cap. LXXIII 2ª parte)

 

El tiempo fue hasta el final de sus correrías amigo inseparable de Don Quijote y Sancho: “Siento que me voy muriendo a toda priesa” [...] confiesa en el lecho de muerte, lo que hizo conjeturar que había “vuelto con tanta facilidad de loco a cuerdo”. (cap. LXXIII 2ª parte)

“A Don Quijote los cuatro (últimos) días de espera se le iban haciendo a la cuenta de su deseo cuatrocientos años”. “Señores, dijo Don Quijote, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño, no hay pájaros hogaño” [...]. (cap. LXXIV parte 2ª)

Y cerramos el presente capítulo con el  sentencioso y meticuloso mensaje sobre “El Tiempo” con el que  la inmortal pareja meteoróloga - Cervantes - Don Quijote - cierran su universal historia:

“El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan y con todo esto llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir”.

(Dedicatoria de “Los trabajos de Persiles y Segismunda”, publicada en 1617).


domingo, 25 de septiembre de 2022

Dejemos hablar al Tiempo

… Al Tiempo meteorológico. Al presente y al pretérito. Al Tiempo categoría gramatical, que indica momentos o situaciones atmosféricas y anímicas. Al Tiempo compañero de lecturas y pasatiempos. Al Tiempo escenario de vivencias y recuerdos... Poesía melancólica y Prosa florida y poética. - … ¿Te acuerdas? - ¿Recuerdas lecturas y relecturas magistrales en escenarios únicos y universales?…

Los caminos de los humanos y de los supervivientes de toda índole van siempre señalizados y marcados por el TIEMPO. Con mayúscula: Tiempos clásicos y contemporáneos. Caminos empedrados. De arena y de hormigón. ¡Y de poesía!: compaginando con el Viento.

Sobremanera llamó mi atención, desembocada en seducción, la compañía del Tiempo - compitiendo con el Viento - en “Dejemos hablar al viento”,  seductora novela, releída más de un par de veces, seducido por la belleza lírica de las metáforas del tiempo.

¡Dejemos hoy hablar al Tiempo! - en todas sus variantes y situaciones: El tiempo en primer plano, en las cuatro estaciones, en sinfín de escenarios y horarios, siempre presentado  por  la pluma poética y seductora del uruguayo Juan Carlos Onetti (Montevideo 1909, + Madrid 1994). Premio Cervantes (1984).

Juan Carlos Onetti. Foto de biografiasyvidas.com

Sirvan de ejemplo algunas del centenar de citas que este fanático lector ha ido almacenando a lo largo y ancho de sus deleitosas lecturas… “en domingos sombríos, lunes apagados, sábados resplandecientes” o al … “amarillento inmóvil principio del crepúsculo”. 

Hablemos del  Tiempo convertido en compañía literaria por los caminos de la vida: “Hablar tanto para no decir nada…”, “Solo en la muerte…”, “Medianoche de este verano...”, “Soñando con una tormenta de verano…”. 

Tan diversas y variadas: “peripecias de juventud y profesión”, perdido en sus variantes…

Peregrinando sin saber por dónde, cómo y cuándo, a tontas y a locas en los “restos y olores de invierno”, este simpatizante admirador de Onetti, a quien conoció y saludó personalmente en celebración cultural en el Madrid de finales del pasado siglo. 

Este enamorado de su prosa - no tanto de su lírica revolucionaria-existencialista - escuchando las líricas tonalidades de su pluma, portavoz del viento, del día y de la noche, “en suma del Tiempo”, convierte esta su obrita en pequeña novela recomendada o recomendable por la belleza lírica de la pluma del autor y el lirismo del TIEMPO. 

Sirvan de ejemplo algunos de los centenares de ellos que pueblan y enriquecen  a “Dejemos hablar al Viento”, acompañada de dos de sus obritas, también ricas en la materia que nos ocupa: “El Pozo” y “Una Tumba sin nombre”. 

Dejemos en este largo capítulo hablar también a la Lluvia y al Agua, socias y  compañeras de aventuras, inseparables de Onetti: 

“Paseando por el cielo en una noche oscura colmada de estrellas”

“Soñando con una tormenta de verano”...

“Verano pegajoso”… A pesar del calor que llegaba a los nervios la noche había sido tranquila” 

“Si algún día deja de llover, voy a tomar el sol en la playa”

“Bajo la lluvia apacible y natural”... “Bajo una llovizna tibia y eterna”

“En las esquinas desiertas donde la lluvia sesgada alumbraba las zonas”

“Los bigotes abrillantados por la lluvia”

“El sofocado rumor sin gotas de lluvia en la ventana”

“Vino otra vez el rumor sin prisa del agua del verano en los techos y en las calles”

“La lluvia ensoberbecida aumentó con fuerza su rabia”

“Me golpeaba la cabeza en  remedo de gota serena”

“Me entraba en la nariz y Juanina colocó una sonrisa”

“Yo estaba vigilando una nube negra cuando cayeron las primeras gotas”

“Había truenos, relámpagos y rayos en zig-zag” 

Y…pasada la “Tormenta”, Onetti continúa deleitándonos con metáforas sobre el Tiempo atmosférico. Algunas muestras más antológicas:

“Hoy sin ayer ni mañana”

“La noche había sido tranquila. Porque ni el aire ni yo creíamos en lo que habíamos hecho y visto durante toda la noche”

“La frescura de la mañana”

“Aquel aire inquieto hecho para mí”

“El cielo indeciso y arremolinado”

“Cuando el cielo empezaba a clarear… Antes y después del sol...

“Hemos ido casi siempre en la madrugada”

”Con la llovizna gruesa del agua bendita”... y

“El zumbido de la tarde cayendo, con un oído por la ventana”

… en la plaza de Santa María” (población imaginaria, predilecta de Onetti, donde transcurren mayormente las peripecias trágicas de los protagonistas. Me permito recordar y saludar - sirviendo de despedida de mis lectores - a los más destacados de ellos: la mandona y enigmática Frieda, el comisario Medina, el Seone, Juanina, Mr. Wright, etc., etc.

Y por supuesto, inevitable es la despedida, agradecida, a “mi” J.C. Onetti con unos ejemplos líricos más sobre el Tiempo en el último capítulo de su novela maestra “Por fín, El Viento”:

“El tiempo pasaba - y él lo sentía en sus hombros, en el sudor de su pecho… El oeste -pensó Medina- no puede ser un alba anticipada…

La luz, siempre a la izquierda, comenzó a moverse y crecer. Ya muy alta fue avanzando sobre la ciudad, apartando con violencia la sombra nocturna, agachándose un poco para volver a alzarse, ya, ahora, con un ruido de grandes telas que sacudiera el viento”.        

Y lo  que no puedo evitar es transcribir - como expresa despedida obligatoria y admirativa - el título suplicatorio y lógico del último capítulo acompañado de un breve extracto del mismo:

 POR FIN, EL VIENTO

“Durante tres noches… Medina aguardó tras su ventana del Plaza la llegada retumbante de Santa Rosa . La esperaba en las sombras porque por la tarde solo había visto relámpagos disueltos en la luz del día… En la noche tercera llegaron por fin remotas compensaciones. Los relámpagos y los  rayos estrepitosos y sarcásticos. La lluvia copiosa y corta, un viento sin ataduras que empujaba árboles de izquierda a derecha y bailaba un instante, presuroso y sin respeto, alrededor de la estatua de la plaza, basamento, caballo y jinete”.




lunes, 6 de junio de 2022

DICHOS Y HECHOS, PROVERBIOS E IMPROPERIOS

Para liberar a mis pacienzudos Lectores Blogueros de la sinsorguez y aburrimiento de tanto capítulo insustancial, damos hoy un salto mortal en el absurdo temático, ofreciendo una veintena de  chascarrillos, insultos e improperios… entresacados de los tres voluminosos ejemplares de mi biblioteca sobre la materia y anunciados en el anterior capítulo, a los que adiciono: Palabras mayores. Inventario general de insultos, de Pancracio Celdrán. Imprescindible en estos casos y situaciones es la ayuda del universal e inmortal Baltasar Gracián, docto en la materia, y de su colega, satírico maestro insuperable, Francisco de Quevedo, que le iba a la zaga. Ambos convencidos de que “Todo tonto está convencido de que todos los demás son tontos”.

Comencemos por algunos de los dichos populares y chascarrillos en torno a ese “sujeto”, a quien hablantes y escribientes - y otros muchos - calificamos de “TONTO”.  Si bien: ¿quién de los humanos puede decir “de este agua no beberé”? Pues, según el citado maestro Gracián: “Ni están todos los que son, ni son todos los que están”

Tonto más grande es el que piensa que no es uno y todos los demás lo son”.

Todo tonto está convencido y todos convencidos son tontos”.

“Cuanto más conozco a los hombres, más admiro a los perros”, dijo alguien como Quevedo, “que ni sube ni baja ni se está quedo”, pero que es también docto en la materia.

Todos los que parecen estúpidos lo son. Y además…

también lo son la mitad de los que no lo parecen”.

“Lo dijo Blas, punto redondo”.

Hay Tontos a millares. Tontainas y Tontorrones a tropezones. Hay Tontos de monigote y Tontos de capirote, entre los que figura Perico el de los palotes. También a centenares pululan por doquier los Majaderos, Mentecatos y Botarates”. Personas, Personajes y Personajillos de mi cuadrilla. A la que se suman los moradores…” De la tierra de Cucaña - quien no es bribón no vive - quien menos sabe más habla - quien menos juega más gana”.

“Penseque”, “Asneque” y “Burreque”. Y… Algunos de entre los unos y los otros geográficamente localizables. Y todos ellos populares. Y “de pueblo” en su mayor parte, como la mayoría de  los que voy a presentar seguidamente. Registrados, parte de ellos, en el  censo municipal  - como es el caso del que esto escribe. Y también lo suscribe!.. Aunque no haya alcanzado la popularidad de…:



"El bobo de Coria". Caricatura incluida en
el libro Cuento de cuentos, de Néstor Luján.

El bobo de Coria, quien, según D. Miguel de Unamuno: “nada dice, ni comprende nada; pero justamente por eso de no comprender nada, se ríe de todos”.

El herrero de Arganda, que él se lo fuella y él se lo macha, y él se lo lleva a vender en la plaza”.

La costurera de Mieres, “que bordaba de balde y ponía la seda”.

El sastre del Campillo, “que cosía de balde y ponía el hilo”.

El maestro de Algodor, “que no sabía leer y daba lección”.

La maestra de Siruela, “que no sabía leer y puso escuela”.

El tamborilero de Badonal, “que tocando, y tocando, se olvidó tocar”.


Pero del septeto nominado, ninguno…

Más tonto que Abundio, que cuando iba a vendimiar, llevaba uvas de postre”.

Y… “Cada tonto o cada loco con su tema” (tanto monta, monta tanto).

Mal de muchos consuelo de tontos”.

Estas son las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada llamaba puño”.



Y como punto final de tanta tontimanía, interprétalas, querido lector, como quieras o  sepas…:

“Cuanto más conozco a los hombres, más admiro a los perros”: pues son muchos los humanos que  “Atan los perros con longaniza” y acaban “Como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando”, y a sabiendas de que España es el país de los viceversa” y… “Si habla mal de España, es español”.

Como los he oído, leído o aprendido o “me los han contado”, os los cuento…:

“Salomón muriendo y niño aprendiendo”,

“Un hombre sabio se aprovecha más de sus enemigos… que un tonto de sus amigos”.

 

Y como “Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene”, según dijo el mencionado sabio y moralista Gracián”, pues ... al  cuarteto de “Amigos ejemplares de senectud” irá destinado el próximo capítulo, a sabiendas de que…

Perro de muchas bodas no comió en ninguna por comer en todas”.

 

Y colorín colorado… “Cada loco con su tema” y que “cada palo aguante su vela”.

 


jueves, 28 de abril de 2022

En llorar y en reír pasan los días en el…

MES DE ABRIL


… Y en la búsqueda de dichos y decires, proverbios y refranes, fuente de  sabiduría popular y de amenidad conversacional, pasan los días y los años. Y transcurren los cumpleaños. Sirva de ejemplo el 17 de Abril de este año, en el que este Bloguero cabalga desbocado en la segunda mitad de los noventa. "Abril, abrilillo, que no ha sido pillo", sino generoso y espléndido a todos los niveles. Casi todos los días. Y todas sus noches. 

Mas… "pelillos a la mar".

Y metidos ya en harina y puesto que "Nunca llueve a gusto de todas y todos" - especialmente de campesinos y ganaderos, agricultores - viticultores y arboricultores - el corriente Abril de este 2022, está siendo generoso para unos y  otros. Y para todos. Pues, este…



¡Abril (¡2o22!) hace los campos reír! y…

La Terraza del Opa (MJG), espléndida y vigorosa,

con caléndulas y alhelíes amarillos,

fresias multicolores y a millares verdores sonreír.

                




Y más y mejor todavía. "En llorar y en reír se le va pasando el tiempo a Abril".

Precisamente hogaño, ya en la hoja 28ª de su calendario - ... Abril es la puerta del año y mayo la cerradura: "Abril y mayo la llave de todo el año".

Para que el Refranero de este Refranista no acabe agotándose con la edad y la intemperie, periódicamente éste echa mano, y hace repaso, de alguno de  los manuales sobre la materia que, empolvados, pueblan las estanterías de "nuestra biblioteca". Manuales recomendables para amantes de refranes, dichos y decires. Fuente de amenidad, pasatiempo y sabiduría populares:


Refranes de la Temperie (José Sánchez Egea)

El porqué de los dichos (José María Iribarren)

Refranero español (José Bergua)

12.600 Refranes más (Francisco Rodríguez Marín)

 


Seguidamente ofrezco, para divertimento y pasatiempo meteorológicos de mis lectores Blogueros, una docena de Refranes sobre el Mes de Abril. Alguno de ellos invención de este refranista:

 

1. Abril frío mucho pan y poco vino

2. Abril uno bueno entre mil

3. Abriles y caballeros de ciento uno bueno

4. Mes de Abril de cien en cien debieras venir. Y la vieja que lo dijo vivió ciento uno y no conoció ninguno 

5. Abril abrilete más malo que siete. Llama a mayo y vete

6. Las aguas de Abril todas caben en un barril, pero si el  barril está desfondado, todo el campo está anegado

7. Abril siempre fue vil: al entrar o al salir. O al medio por no mentir

8. Abril cerril: nubes y soles, lluvias y fríos sin fin (MJG)

9. Es buen tiempo cuando en cada tiempo hace su tiempo

10. Más valen las aguas de Abril que los bueyes y el carro de David

11. Parte su tiempo Abril en llorar y en reír

12. Abril abrilete coge el portante y vete


martes, 8 de marzo de 2022

Dejemos hablar al membrillo

Hay títulos o epigrafiados de lecturas impactantes, que suscitan recuerdos y resucitan vivencias. Extrañas a veces y curiosas siempre. Y que sirven incluso hasta de ejemplo y préstamo para el presente capítulo. Sirva de ejemplo "Dejemos hablar al viento", título seductor como toda la novela de Juan Carlos Onetti, cautivadora por la belleza de su estilo. 

Si bien  los motivadores y promotores del presente capítulo han sido, en primer lugar, Antonio López y Victor Érice -  no precisan presentación - con su documental-cortometraje "El sol del membrillo". Sumando a uno y a otros, es decir a los tres, la compañía y presencia diaria del capitán de la cosecha membrilleril de La Colina "El membrillo del siglo" (véase foto en la estantería de la biblioteca de mi despacho).

Antonio López en su patio 
Impactante y motivadora fue también la imagen del humilde membrillero y sus pequeños membrillos en el patio-jardín espartano del despacho del ilustre pintor toledano, y el documental o cortometraje "El sol del membrillo", premiado en varios festivales (Cannes, 1992 e. o.). El afamado director de cine filmó el proceso creativo del artista manchego mientras pintaba, durante el otoño de 1990, el proceso de maduración y amarillez de sus membrillos y el papel activo del sol introduciéndose entre las ramas del arbolito, hasta que a comienzos del invierno éstos caían al suelo maduros y arropados por la amarillez de las hojas.

Arbolito y frutos no comparables a los membrillos y membrilleros del histórico 2021 de este bloguero, pero que a pesar de tantos años transcurridos, la cosecha inmortal manchega filmada continúa proyectando admiración y recuerdo en mí.

Y metidos ya en harina, pasamos del jardín al huerto y de la pintura a la literatura, pues membrillo célebre, también con derecho a hablar, previa licencia de su maestro, es el "membrillo, así mismo toledano", que Don Miguel de Cervantes - ¡tampoco precisa presentación! - plantó en una de sus insuperables Novelas Ejemplares, "El Licenciado Vidriera". Cedemos la palabra al inmortal autor del Quijote:


Ilustración de Zacarías González
"Por mandato malintencionado de una dama de todo rumbo y manejo, aconsejada de una morisca (…) dió a Tomás Rodaja (…) en un membrillo toledano uno de ellos que llaman hechizos que forzase la voluntad a quererla (...). Más tomado el membrillo, Tomás "comenzó a herir de pie y de mano (...)" y sin volver en sí (…) volvió como atontado y dijo(…) que un membrillo que tomado le había muerto (…)  y seis meses después de estar en cama, Tomás sanó de la enfermedad del cuerpo, pero no del entendimiento y el desdichado acabó imaginándose que era todo de vidrio hecho de pies a cabeza (…) y que no se le acercase la gente (…)", etc., etc. 

Y colorín colorado, este capítulo se ha acabado. Pero no sin antes recomendar a mis lectores blogueros que lean esta "novelita ejemplar" de Cervantes, una más de la docena de sus doce "Novelas Ejemplares" que hubieran  bastado  para alcanzar la fama que alcanzó con su Caballero de la triste figura "Don Quijote de la Mancha".