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lunes, 8 de noviembre de 2021

Carta abierta a las Vendimiadoras y Vendimiadores del 2021

Majadahonda, 20 de Octubre de 2021


En primer lugar, gracias mil por esa serie de alegrías, dulces como los amarillitos racimos de malvasía y el puñadito de mis favoritos verdejos con que nos obsequiasteis a vuestro regreso. No podéis imaginaros cuánto me costó el pasado año - primero de la pandemia -, renunciar a mi participación en nuestra anual y solemne, familiar y multitudinaria reunión de la vendimia en el pueblo. Quiero que sepáis que la presumible nostalgia y tristeza al no poder acompañaros en la “histórica” - ¡por su parquedad en todos los sentidos! - vendimia de este 2021 se ha visto endulzada por la orgullosa presunción - ¡corazón y mente no mienten”! - de que “nuestra” herencia - de Palmira y propia - ha caído en buenas manos. ¡La pervivencia de la  Bandera y del consiguiente vinillo tinto y blanco de la bodega de La Colina de Valmiguel están asegurados!

¡Magistral labor la vuestra! ¡Insuperable la serie de alegrías que durante todo el 14 de la pasada semana iban llegando a través de móviles y fotografías, desde la Bandera y la Colina de Valmiguel! Y desde la calle La Fuente de Palacios del Arzobispo: lagar, bodega y residencia veraniega - restaurante este año del tradicional y solemne cocido madrileño. Menú obligatorio - por obra, gracia y maestría anual de la chef Emma.

¡Feliz, Felicísimo! se siente este archijubilado viticultor y bodeguero al constatar el apego - muy pobre - de hijas y yernos, nietas y nietos, sin excepción. Aunque con notables y llamativas ausencias, debido a la fecha y a las obligaciones y deberes profesionales. Y sin olvidar a los fieles ayudantes anuales, llegados de Carbajosa. Hasta de Bilbao nos llegaba - de vez en cuando - ayuda y presencia. Tampoco faltaban amigas y amigos, de unas y otros, provenientes de Guadalajara , Madrid y Salamanca. e.o. lugares. Memorable e inolvidable la velada musical findefiesta; coralistas, guitarristas …

¡¡¡Un fuerte, fortísimo abrazo de  felicitación y agradecimiento a los protagonistas de este 2021!!!

domingo, 10 de octubre de 2021

Sentimientos otoñales: poder anímico estacional y circunstancial

Adormecido y apático. Cansino y cansado, sin saber qué hacer con mi tiempo. Inactivo y alicaído intentando superar pensamientos sombríos y recuerdos, se me ocurrió retomar el bolígrafo y el blog varios meses en paro, cuando… - perdone el bloguero lector este obligatorio inciso- cuando el teléfono tempranero nos trajo la triste -aunque esperada- noticia de Luisa Regalado: "Pepe ha muerto. Ha dejado de respirar después de una noche tranquila dormido".

Pepe Regalado formaba, con Palmira y Manolo, el trío familiar nonagenario puro y duro. Él, el más joven, con 92 tacos. ¿Qué más vamos a pedir?

Las familias González Herrero y Regalado Herrero, quizás por culpa de un servidor -asentado durante una larga década en Algorta después de su traslado de Alemania a la universidad vizcaína de Deusto-, han sido dos de las más estrechamente vinculadas. Pepe y su mujer Dori, quien nos dejó con su temprana muerte antes de alcanzar los 70, vinieron a Euskadi, aconsejados y guiados por Palmira y Manolo, asentándose en un principio en Ermua -donde Dori fue profesora y nacería Javi, el benjamín del "septeto", y Pepe  trabajando como encargado en Postes Nervión, empresa importante vizcaína y en localidad cuyo nombre no recuerdo. Seducidos y arrastrados por el tirón familiar, acabaron asentándose a orillas del Cantábrico, echando raíces en Berango y floreciendo también a nuestra vera en Algorta.

Fallecida Dori, trascurridos varios años de soledad, Pepe encontraría  alivio a  su viudez en Venezuela, en nuestra dulce y cariñosísima Zulay. De donde retornarían, tras varios años de estancia en el continente americano, para disfrutar el final de su senectud en Algorta, rodeados, en todo momento, del calor y compañía de todos sus Regalados.

Palacios sería -patria chica de Regalados, González y Herreros en todo tiempo, y... ¡ojalá! continúe siéndolo durante muchos año más- solar familiar veraniego: escenario óptimo de "Herreradas", encuentros deportivos, corales y culinarios.

Palmira y Manolo están orgullosos -¡recuerdo inolvidable!- de haber compartido mesa con Pepe y Zulay, y con nuestro ahijado Ramón, en Peñausende escasas semanas anteriores a su última despedida.

Pepe, charro por los cuatro costados, serrano de Linares de Riofrío, fue desde sus primeros años matrimoniales y a lo largo de su recorrido- principalmente en nuestras  estancias palaciegas, y desde su breve estancia en Santiz, el factotum  familiar: maestro-técnico, arregla-averías, chaperones y estropicios universales: fontanero, electricista, mecánico de coches, relojero, etc. etc.: recio, duro, como su hirsuta cabellera -íntegra hasta el final-. Lo mismo servía para un roto, que para un descosido. No había fechoría mecánica que se le resistiera. Incluso hasta en la cocina hacía sus pinitos y dejó su impronta: ¡los churros de Pepe para el desayuno gozaban de fama familiar interprovincial! Compitiendo con sus asados y pescados, sobresaliendo carpas y barbos que él mismo pescaba con su caña en el Tormes o el pantano de Cañedo.

Pero muestra de su pericia manual y mecánica sirvan de ejemplo -con la simple intención de aliviar nuestra tristeza, en estos primeros días sin su compañía- las siguientes fazañas: dos peripecias o correrías de entre las numerosas que disfrutamos ambos juntos en nuestra juventud:


Pepe Regalado relojero

Fecha de actos: una noche de un San Juan cualquiera. Pepe Regalado y Manolo González,  dos chulillos estudiantes salmantinos, viajaban "estiraos" -aunque sin un duro en el bolsillo- de la capital al pueblo a "ver la novia": dos de las "guapas" hijas del señor secretario, autoridad relevante de aldea en aquellos tiempos.

Concluido el "baile de la noche" -que antaño, siguiendo las estrictas normas morales de aquellos tiempos- comenzaba a las 10 y terminaba a las 12, la pareja de pardillos, después de unas copichuelas de Osborne con amiguetes en el bar de "tío José Manuel"- ¡nada que ver con el botellón de agora!- fueron a descansar las escasas horitas restantes al hotel gratuito de "cá Socorro", simpática y cordial parienta lejana, quien nos había reservado alcoba de lujo con mesilla y todo, despertador obligatorio. Artilugio y circunstancia pintiparada para que mi amigo "relojero" demostrase sus habilidades artesanales, pues el viejo artefacto no lograba marcar bien la hora.

La operación restauradora se extendía más de lo normal y nuestro dormilón Manolo desesperado , no pudiendo conciliar el sueño con la luz encendida, no cesaba de repetir:

-"¡Pepe, por favor! ¡Apaga la luz!"

Pero la luz continuaba impertérrita sin apagarse, y Pepe... erre que erre.

-"¡Ya voy! ¡Estoy terminando!"

Pero la operación no tenía fin. Todavía queda por saber a qué hora finalizó Pepe su laboriosa tarea. Solamente recuerdo con nitidez que el reloj marcaba las 7 en punto, cuando la pareja de "ilustres novios fiesteros" se desperezaba para a las 8 tomar el coche de línea que los devolviese a la capital.

 

Pepe Regalado automovilista pionero

El estudiante Pepe Regalado era un estudiante de "alcurnia". Su padre, contratista de carreteras, era dueño del primer "carro" particular familiar que figura en mi memoria. Un "cacharrillo" de los años de Maricastaña, que había que arrancar a manivela y empujar, con frecuencia, para que se pusiera en marcha: Una vez más la siguiente aventura como ejemplo. Marca, matrícula y demás pormenores técnicos para mí desconocidos. Pero suficientes para que su joven dueño presumiese de automóvil, cuando la simple bicicleta era todavía  lujo y categoría social.

Ocasión pintiparada para corroborar que cuanto antecede fue la excursioncita de Pepe con su bólido y otros dos amiguetes -Manolo uno del trío- por lindos pueblecitos serranos próximos a Linares, lindo e inolvidable. San Esteban de la Sierra, en el que, al ascender por una cuesta más empinada de lo normal, el vehículo de marras se declaró en huelga, o mejor dicho en paro, y nos costó Dios y ayuda  poner el rebelde motor en marcha. Pero no hay mal que por bien no venga: aprendí a manejar la manivela de un coche -orgulloso de ser precisamente el coche de Pepe Regalado y feliz de regresar contentos de la aventura a la capital.

¡Gracias Pepe! Sirva esta entrada de mi blog de despedida merecidísima por familia tan numerosa como cariñosa, jovial y animosa. Artística, musical y danzarina. Haciendo gala de tu apellido, han sabido convertir tu herencia en verdadero y valioso "Regalo".



¡Adiós, Pepe! ¡Hasta pronto! ¡Tu última -23 de agosto pasado- muda, leve y dulce sonrisa de despedida en Peñausende-, nos acompañará siempre!

martes, 19 de enero de 2021

CONFIDENCIAS DE NONAGENARIO CONFINADO

(Lector afortunado en el amor y al socaire de Familia, Amigos y Libros)


Confieso, con la mano en el pecho, sentadito a la familiar camillita de antaño y a la espera del nuevo y misterioso 2021, con las piernas enrolladitas en la zamorana de rigor y los pies pegaditos al amor del obligatorio brasero eléctrico, confieso, y de ello no me arrepiento, que ¡estoy contento! Y … por si algo me faltase rodeadito de mis libros favoritos de última hora, ... ¡armado de boligrafo en ristre!

Pido disculpas por tan arrogante como provocador prólogo en estos tiempos pandémicos que corren con vacaciones y celebraciones navideñas, ¡tán frías, apagadas y limitadas! Termómetro de exteriores a cero, comunidades y provincias, ciudades, aldeas y barrios confinados, carreteras y calles valladas, hoteles y almacenes, supermercados, bares y cafés reducidos a la milésima parte, iglesias semivacías y... ¡suma y sigue! Tradiciones seculares navideñas, cabalgatas y belenes suspendidos. Solemnes, multitudinarias y colectivas “nochebuenas” familiares, diezmadas o sexteadas por comunidades, etc., etc. 

Sin embargo, todo es del color del cristal con que se mire. Nuestra Navidad, "la Navidad de los González 2020", ha estado amorosa y tradicionalmente organizada por hijas y yernos, nietas y nietos, siguiendo a rajatabla heredadas y populares tradiciones germanas. Arraigadas desde décadas en nuestra familia y siempre vinculadas al "Weihnachtsbaum" - al abeto o árbol de Navidad - epicentro en nuestros hogares de Frankfurt o Hoechst-Unterliederbach, Algorta, Palacios o Majadahonda.

Y siguiendo y cumpliendo normativas oficiales en este año pandémico (reuniones familiares no superiores a seis personas), los Opas - Palmira y Manolo - han celebrado por cuadruplicado la llegada del "Christkind", portador incluso de algún regalito (¡libros sobresalientes!) y entonando "Weihnachtslieder" alemanes y villancicos españoles, limitados esta Navidad a dúo por la reducida cifra de cantantes. Nuestras cuatro hijas organizaron festiva cena o comida - una en cada una de las solemnidades navideñas: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes. 

Uno de los recuerdos más bellos, e imborrables, de la Navidad del pasado es el de la celebración de la Nochebuena, solemne y multitudinaria - aproximándose a la veintena el número de comensales. ¡La familia al completo con la llegada del extranjero de los "exiliad@s" trotamundos!, más algún invitado ... (Pruden y Aurelio os recordamos, siempre placenteros). Ilusión comunitaria al pleno. Espíritu navideño alemán con marchamo hispano... Herencia transmitida a nietas y nietos, quienes con su saber culinario colaboran poniendo su granito de arena en las reuniones familiares gastronómicas, como muestra la foto adjunta "Menú de Nochebuena de 2010 - La Rica Cocina Internacional". 
Gran parte de la juventud celebrante, en algún momento de su vida dispersa por el extranjero - Andrés en Alemania, Teresa en Noruega, Adela en Finlandia, Paloma en Corea, Patricia en Francia e Inés en Irlanda (dando ya hace 10 años sus primeros pasos en el campo de la repostería), nos ofrecieron una muestra de su saber y su devoción cocineriles. 

Deleite, y motivo de contento, después de más de medio siglo de celebraciones navideñas, es poder vivir y disfrutar de una Navidad más, y testimoniar que la Navidad ha servido y continúa sirviendo de nexo familiar y de celebraciones entrañables.. 

A todos los artífices e integrantes de tan entrañable celebración y reunión familiar… a Ellas... y a Ellos, sin excepción, debe este bloguero tan llamativa proclama de felicidad en este pandémico 2020... Y a mi acompañante Palmira, excepcional por su inagotable buen talante, paciencia y colaboración. Gracias de corazón.

Y a todos ellos, como amantes de la música y del canto que son, y a todos vosotros lectores amigos, agradecido y contento canto con Mercedes Sosa la famosa canción : 

¡Gracias a la vida que nos ha dado tanto!


lunes, 21 de diciembre de 2020

Que parece cuento navideño …

...pero, en realidad es “La Historia inacabada de Navidad” de un cuasi-centenario que, como uno de tantos, leía “Cuentos de Navidad” y cantaba y recopilaba villancicos navideños, tiernos, nostálgicos, populares... y que continúa leyendo todos los cuentos que caigan en sus manos. Y cantando villancicos en familia, en coros y... donde cuadre: iglesias, residencias y centros culturales y de mayores. Clásicos y modernos. Y en idiomas diferentes y, por supuesto, en latín. Sirvan de muestra unos botones: comenzamos la Navidad con el “Advent, Advent” y “Stille Nacht” alemanes e “In Dulce Jubilo” y “Adeste Fideles” en latín. ¡Conservo como oro en paño el catálogo de cánticos navideños original, escrito a mano del adolescente Manolo González del 23 Diciembre 1942!

Y entre todos, uno de los más impactantes el popular de antaño: 
“Esta noche es Nochebuena
 y mañana Navidad
saca la bota María
que me voy a emborrachar”

... que me trae recuerdos de la oscura y sombría nochebuena de mi infancia, adolescencia y juventud. La inoportuna lectura de un cuento de Alarcón, cuento que no conservo, pero cuya copia he encontrado aquí y que absurdamente leía casi siempre por esas fechas. Los dos últimos versos del segundo cuarteto:  
”y nosotros nos iremos 
y no volveremos más” 

... fueron los causantes del llanto del niño protagonista del cuento en la cena familiar de una Nochebuena. Los despiadados progenitores incapacitados de interpretar el llanto del pequeño lo castigaban por su lloriqueo, calificado de cansancio, enviándolo a dormir a su camita. 
...y me ha traído recuerdos precisamente en este nefasto 2020 que contra todo pronóstico ha venido con su universal pandemia y el confinamiento, a ensombrecer esta singular Nochebuena.

El espíritu de fiesta navideña fue adentrándose paulatina y anualmente en las celebraciones familiares. Siguiendo el consejo del filósofo británico David Hume.

”Todo placer languidece cuando no se disfruta en compañía”. 

Y precisamente esta pareja de nonagenarios afortunados han hecho propia y atinada esta sentencia en su historial navideño: en la más de seis décadas de Nochebuenas vividas en escenarios variopintos y en la compañía más dispar, desde la primera de la parejita solitaria en el extranjero, en una habitanciocita, sin derecho a cocina en fines de semana y festivo en la Navidad de 1956 a la última de 2019: familiar, solemne y habitual, con la veintena aproximada de concurrentes y en Majadahonda.



Perdón por la reincidencia : “La primera de la parejita” fue realmente “en trío”. Pues, servida ya la cena, y sorpresivamente, “disfrutamos” de la compañía de un agradable y agradecido compatriota: emigrante desconocido recién llegado de Londres, y perdido en la estación ferroviaria de la fría noche frankfurtense. Rafa, un buen amigo de la cámara de comercio, al verlo perdido en la estación en fecha tan señalada, lo envió a casa de unos amigos: ¡primer regalo del Chriskind en nuestra vida! ¡Qué bonito regalo navideño! 

Tampoco olvidaré la visita a la Iglesia en la tarde de aquel 24 de diciembre de 1956. Después de la bendición se apagan las luces del templo entonando el villancico más universal: Stille Nacht.

Paulatina y anualmente, tradiciones y espíritu navideños alemanes: Weihnachstsbaum (árbol de navidad), regalos, villancicos y belén fueron arraigando definitivamente en nuestra familia. Y a los pocos años, asentada ya seria y dignamente en Paul Ehrlichstrasse, éramos media docena los celebrantes, al trío de nuestras hijas, se nos unía siempre nuestra cariñosa y dulce vecina, la ancianita bávara Cenzi.


Que este cuento - historia sirva de felicitación navideña - cariñosa y cordial - a todos nuestros familiares y amigos... y a la par a todos los lectores de este Blog.
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Paradojas de la vida: En este año tan revuelto, deseamos que la Nochebuena de esta Navidad sea AUTÉNTICA NOCHE DE PAZ.



martes, 27 de octubre de 2020

Amigos de la Adolescencia y Primera Juventud : Amigos para siempre

En busca del tiempo perdido

Hay Amigos que dejaste, y de los que te alejaste, pero que nunca te olvidaron… ¡ni olvidaste! Precisamente éstos, Amigos de largo recorrido, mejor, de larga duración, arrinconados en el corazoncito de mi memoria, volvieron a encontrarse en la jubilación tras larguísimo interregno de más de medio siglo (1945-1996). Dispersos y dedicado cada uno a su correspondiente profesión. Estos eran amigos de los de “Antes de la guerra”, con la religión como denominador común. Este Blog sería papel mojado, memorias muertas, si no estuvieran impregnadas del afecto y cariño de quienes nunca me olvidaron. Mi vida ha estado siempre ligada a la vida de otros. 

Capitaneando esta serie figuran en el presente capítulo los Amigos de la adolescencia y primera juventud del Seminario. Aunque mi memoria no pasa de discreta, podría repetir con pelos y señales, es decir con nombres y dos apellidos, la lista completa que por orden alfabético reposa en mi archivo particular:
  


Manuel Almeida Cuesta 
Tomás Amores Dorado 
Manuel Cuesta Palomero 
Teodoro Curto Polo, etc., etc. 

Así hasta la veintena larga que quedó mermada en 2º de Filosofía con la deserción, antes del paso a la Teología, de un trío de amiguetes: Juan Martín Jacoba, Neftalí (Tali) Mulas Fernández y este bloguero.


A pesar del rumbo tan dispar que tomaron nuestras vidas, tras varias décadas de distanciamiento y olvido, una docena superviviente del grupo - cinco seglares y sietes eclesiásticos - volvieron a reencontrarse en el horizonte de la jubilación, gracias al entusiasmo, al don de gentes, vitalidad y personalidad de Manolo Cuesta Palomero, el más joven de la manada. Con su poderío organizativo supo localizar y reunir a los viejos amigos de antaño, dispersos por la geografía hispana, en los denominados "Encuentros Veraniegos": reunión anual vacacional, consistente en celebración litúrgica solemne en la iglesia del pueblo del amigo organizador y “banquete” fraternal en un restaurante de la comarca. Inolvidables sobremesas en las que la cordialidad, el buen humor y la jovialidad eran las dominantes. Reseñables y memorables fueron los siguientes encuentros:

  1. El de la comarca de Vitigudino. Organizador Andrés Fuentes, el intelectual del grupo, catedrático de la Ponti y párroco de San Martín. Progresista e innovador y popular por sus conflictos con las autoridades franquistas. En esta excursión se sumó al grupo Andrés Domínguez, de Añover de Tormes, quien, aunque ajeno al curso, fue admitido por su proximidad a los ledesminos y su contagiosa bondad y campechanía.
  2. El de Frades de la Sierra, pueblo natal del popular poeta charro-extremeño Gabriel y Galán y de nuestro amigo, poeta también, quijotesco por su figura y... “·santo”, Dámaso García. El apodo entrecomillado tenía su aquel. El bonachón de Dámaso, desahuciado en el sanatorio antituberculoso salmantino de Los Montalvos por tuberculosis doble, salvó, según propia confesión, gracias a un favor de la Virgen, como testimoniaron su fe, su vozarrón, y su ejemplar comportamiento. Afable y de fascinante espiritualidad, la primera felicitación navideña era todos los años la suya. Siempre acompañada de algún versito y alguna estampa de la Virgen.
  3. Estrenando siglo, el año dos mil le tocó en suerte al de la comarca de Peñaranda, según testimonia la presente foto de la eucaristía en la iglesia catedralicia peñarandina. 

    También aquí aparecieron - según testimonia la foto- dos compañeros desertores en tercero y cuarto curso: Jesús García Bernal y Teodoro Curto Polo, ambos virtuosos de la música. Jesús, (el 1º, de blanco, en la izda de la fila) tan humilde y cordial, sucedió a su padre, famoso compositor y director salmantino, en la dirección del Coro de la Universidad de Salamanca. (No perdonarían mi negligencia, la sobrina María José Herrero y el carísimo primo Benjamín Pedraz si no hiciese pública su participación en dicho coro). Con todo afecto fue también acogido Teodoro, detrás de Jesús, el mejor mozo del grupo sobresaliendo con Dámaso en el otro extremo. 
  4. Inolvidable también el "encuentro" organizado por el entrañable y humilde Daniel Martín de Gajates por la comarca de Alba de Tormes, visitando algunas de las mozárabes iglesias de la zona: Turra, Alaraz, Macotera, etc. En Alaraz recordamos al amigo y compañero Salvador Sánchez, hijo del pueblo, uno de los primeros fallecidos del curso y que más alto había ascendido, organista de la catedral de Ciudad Rodrigo. Daniel sería además el primero del grupo que nos abandonaría para siempre y cuya amistad trascendió más allá de lo estrictamente veraniego. En cierta ocasión nos invitó a Palmira y a mí a su casa familiar en Gajate y aprovechábamos la mínima oportunidad para vernos en Salamanca El festejo gastronómico tuvo lugar ese año en unas monjas de Alba. El mundo es un pañuelo: en una capillita madrileña de esta congregación en Moncloa celebrabamos con Patino la primera comunión de Lucila organizada, por unas monjas procedentes de la casa de Alba. 
  5. Motivación y peculiaridad registró nuestra excursión por Tierras de la Armuña. El pueblo elegido para nuestra celebración anual fue Villaverde de Guareña, patria chica de Eduardo Fernández Villaverde, como recuerdo y muestras de afecto al amigo, uno de mis compañeros más fieles y cercanos, fallecido de accidente, bañándose en el Mediterráneo. Su familia nos acompañó en la celebración litúrgica. Y su recuerdo empañó el Encuentro del año, pues, no recuerdo exactamente el lugar de la comida de ritual. Vagamente me viene a la memoria por lo irracional de la toponimia el pueblecito de Sieteiglesias, con su minúscula e insignificante iglesia. 
  6. Inolvidable fue el Encuentro organizado por el fidelísimo Manolo Almeida en su pueblo albense de Martinamor. El pueblo festivo asistió en masa a la solemne celebración numerosa jamás vista y oida con el coro “polifónico” del grupo, todos ellos cantores “de talla”. La comida tuvo lugar en el popular restaurante de Cuatro Calzadas en la carretera de Béjar. Local que se convertiría en lugar de encuentros familiares y de amigos. No puedo pasar por alto la multitudinaria y festiva celebración de las Bodas de Oro de los abuelitos María y Clemente. También Cuatro Calzadas fue inolvidable centro comunal de cenas vacacionales veraniegas de matrimonios vizcaínos y charros: hermanos, primos, amigos etc. No me resisto a enumerarlos por parejas y que el lector bloguero los ubique debidamente: Tina-Nacho, Dori-Pepe, Palmira -Manolo, Consuelín-Benjamín, la Tante-el Onkel y Boyero, hijo de la Vecina Veleña (perdón por tan discordante inciso. Y sigamos a lo nuestro). 
  7. Memorable - y último festejo amigable reseñable - fue el organizado por José Sánchez Vaquero en su pueblo, Horcajo Medianero y en el famoso santuario de todo. También en Horcajo celebramos el ágape organizado muy dignamente por José y su hermano mayor Acisclo. Ambos hermanos, cara y cruz de una moneda, se deshicieron en atenciones. Gordito, panchote y tranquilote Acisclo, y activo, influyente, innovador y profesor de la Ponti José. Formado en Roma fue un luchador por el ecumenismo, la unión de las iglesias. Todos los años organizaba congresos y celebraciones ortodoxas-romanas. La Virgen de Valdejimena el día de su romería, una de las más populares de la provincia salmantina. Solemne misa y procesión multitudinaria por el recinto de la ermita, con gradas y bancos.
  8. El año que estaba proyectado el Encuentro en Carrascal de Velambélez, organizado por este bloguero, en la recién restaurada iglesia monumental de “su” pueblo, con comida en un afamado restaurante de la Vega de Tirados, moría de infarto, inesperadamente, Manolo Cuesta, celebrando misa para excursionistas, en Canaa de Galilea, en el escenario de las famosas bodas que faltando el vino, tuvo lugar el famoso milagro de la conversión del agua en vino. Consecuentemente, con la desaparición de la cabeza, alma y corazón del grupo, y la muerte de Daniel, “la pandilla” fue mermando y debilitándose, estrechándose la amistad y frecuentándose los encuentros en Salamanca, ya reducido al trío de matrimonios Teodoro-Charo, Juanito M. Jacoba y esposa y Manuel José (como me llamaban mis compañeros)-Palmira. Con frecuencia acompañados, y nunca olvidados, del fidelísimo Almeida, quien incluso se acercó a “mi” Carrascal a bautizar a nuestro Martín. Vivencia solemne y festiva, amenizada por el polifónico coro familiar. Manolo Almeida fue el penúltimo fallecido del grupo. Por diversos conductos, y sin habernos enterado de su muerte, nos llegaron noticias de su funeral en la iglesia de la Purísima: multitudinaria despedida jamás vista. Los asistentes llenaban incluso las aceras del exterior de la monumental iglesia con las puertas abiertas. 
Al recuerdo, y al recordatorio para siempre, se sumaron también Juanito y Teodoro, ambos tras larga enfermedad. Hace cuatro y dos años respectivamente. El pequeño y vivaracho Juanito, gran tipo en todos los terrenos y registros. Muy religioso a pesar de la “deserción”. Profesional integuérrimo. Director, hasta su jubilación, del colegio público Francisco de Vitoria, al que dió prestigio y reconocimiento. Teodoro, el “mejor mozo” del curso, solamente estuvo tres o cuatro años en el seminario, los suficientes para que sobresaliera como niño de coro y sus excelentes dotes musicales. Suya y de Charo fue la última felicitación navideña del grupo. 

El último en dejarnos a Palmira y a mí, los dos más afortunados, fue Ovidio, ya confinado, y tras varios años de lucha contra el Alzheimer, se rumoreó que incluso hasta pudo ser de Coronavirus. Aunque frío y distante, siempre leal, nos unió siempre especial y recíproca estima como paisanos ledesminos ambos: él, natural de El Groo, uno más de los numerosos y minúsculos poblados charros vaciados, y yo del Carrascal vaciado en invierno y redivivo en verano.

Mas, este capítulo de Amistades singulares resucitadas estaría incompleto sin un breve recordatorio a uno de los amigos carismáticos del curso, el esperpéntico, pero entrañable, Talí. En una de las habituales y amenas sobremesas de nuestros Encuentros salió a colación la historia del pinturero y desaparecido Talí, Neftalí Mulas Fernández, uno más del grupito de desertores del curso. Paisano de Teodoro, ambos de Gomecello, eran como el día y la noche. Talí, con residencia y rumbo desconocidos, era cual Guadiana que aparece y desaparece. Solitario, vagabundo, divertido, inteligente... ¡poeta! Siempre con un taco de poesías en el bolsillo teniendo que tragarnos siempre alguna de ella quisieras o no, por las buenas o las malas: versos modernistas, revolucionarios, prosaicos... Dos veces apareció en mi camino tras años de silencio absoluto. Apariciones dignas de historiar y agradecer: 
  1. Residiendo este bloguero en Frankfurt desde hacía varios años, pero sin perderse vacaciones estivales en Palacios, moría repentinamente mi padre en Salamanca. Enterado Talí por la prensa de su fallecimiento, apareció en el velatorio en casa de mi hermana para darme el pésame... Abrazo amistoso... ¡memorable e impagable!
  2. Después de muchísimos años, asentado yo definitivamente en Madrid, apareció un día cualquiera, sorpresivamente, en la puerta de mi despacho de la Complutense extraño personaje casi irreconocible. Envejecido, envuelto en pelliza anticuada de antes de la guerra, solicitando ayuda para su doctorado. Era el inconfundible Talí, catedrático en un Instituto de 2ª  enseñanza madrileño. No faltaban las consabidas poesías en su bolsillo. Pero él no volvió a aparecer en nuestro entorno. Y no muchos años después llegaba la vaga noticia de su muerte. Noticia similar llegaba de los dos últimos sobrevivientes Juanito y Teodoro.
Y hete aquí que, sin pensarlo ni buscarlo, la afortunada pareja de Palmira-Manolo capitaneaban en solitario una edad en la que no se exige nada y en la que sobran tantas cosas. Bástenos Familia y Amistad - ambas con mayúscula - para ser felices. Felicidad a la que han contribuido los reencuentros con Amigos de los años de formación y juventud que, aunque desaparecidos durante años, reaparecidos al final, fueron los forjadores de una amistad que pervive agradecida en el recuerdo. 

viernes, 9 de octubre de 2020

A LOS AMIGOS QUE ALFOMBRARON MIS CAMINOS Y MARCARON EL RUMBO DE MI VIDA Y SENECTUD

“Hay algo que deseo desde niño, como otros desean otras cosas. Quien desea tener caballos, quien perros, quien oro, quien honores. A mí sin embargo estos tesoros me dejan frío, no así el tener amigos, cosa que me apasiona; y tener un buen amigo me gustaría más que la mejor codorniz o el mejor gallo, e incluso por Zeus, más que el mejor caballo, que el mejor perro. Y creo por el perro que preferiría, con mucho, tener un compañero a todo el oro de Darío”. (Discurso Apología de Sócrates).
 
Pido disculpas, querido lector bloguero, por este encabezamiento - cita tan extensa como sencilla y auténtica - dictada hace más de dos milenios por Platón, maestro y autor preferido del premio Nobel alemán Heinrich Böll, quien, a su vez, me transmitió la devoción por la lectura del filósofo helénico y la pasión por la conquista y disfrute de la amistad. Pasión que ni los años y la profesión, la distancia y el destino han logrado amortiguar y disminuir. Y si es cierto que las amistades más profundas se fraguan en la infancia y adolescencia, doy fe de que también en la jubilación y en la senectud se puede disfrutar de la conquista de nuevos y buenos amigos, fruto de la música coral, las tertulias, la fidelidad y el afecto. Y aunque su conquista fue espontánea y natural, imposible me resulta su catalogación y encasillamiento. 

Siempre he presumido de rico en amigos: ¡desde la infancia a la senectud! Sin distinción de sexo, talla o edad. Profesión o nacionalidad. (Sin preferencia alguna por “los de arriba”) … ¡Incluidos los pollitos y las gallinas, la burrita negra y la cabrita “mermellá” de mi infancia y adolescencia, el caballito andaluz de juventud… mis perritas y pajaritos de siempre. 

Amigos de todas las edades: jóvenes y menos jóvenes, viejos amigos y amigos nuevos (algunos protagonistas o coprotagonistas en este blog), todos ellos con ideales, gustos y aficiones afines. Y aunque algunos, durante muchos años, aparentemente desaparecidos, continúan en mi memoria como eran y cómo fueron: fruto de la fidelidad y el afecto, ligados por afinidades, sentimientos e ideales. 

Los Amigos son fiel reflejo de la vida, del carácter de la persona y su obra. Bastantes de ellos han dejado su marca y aparecen sus huellas en estas Semblanzas. En ellas puede el lector localizarlos en alguno de los varios y variados capítulos a ellos dedicados. 

NOTA : Con el ánimo y el Blog confinados por la pandemia universal, tras larguísimas vacaciones estivales, anodinas y apáticas, retomamos del archivo sentimental de la memoria la narración de los próximos capítulos dedicados a los Amigos - ¡y Amigas! - de todas las épocas y edades. Ellos - ¡y Ellas! - continúan siendo - ¡con mi Familia! - los animadores de este Blog en el silencioso remanso de estas románticas Semblanzas.

jueves, 11 de julio de 2019

DECÁLOGO PARA BUEN@S HORTELAN@S


“Lo que de raiz se aprende, nunca del todo se olvida.” (Séneca)


De Valmiguel en La Colina
del Palacios de comarca ledesmina
que con tierra zamorana linda 
y a la vera del camino del Carbajo 
“por mi mano plantado tengo un Huerto”,
que en veranos y en otoños,
además de descanso y recreo, 
brinda hermosura y “frutos ciertos”

Huerto o Huerta, 
“tanto monta monta tanto” 
plantación de larga historia, 
epopeya familiar de gran tronío, 
remanso de paz y de sosiego,
árido secarral castellano
en oasis de verano convertido. 



Comienzos de La Colina 

1. Lo que se siembra se recoge
2. El que siembra vientos recoge tempestades
3. Quien tiene higos tiene amigos, maestro - hortelano y.. ¡padre agredecido! 


Bloguero recolectando con su buen amigo Martín


Este bloguero con la azada ya jubilada - cedo la vez a la prosa- disfruta como un enano con la degustación de higos y moscateles de Emma, con las brevas de Quique y nísperos alcarreños, con la vista y degustación de las verduritas del huerto- jardín de Antje, y con de las frondosas y prometedoras hotalizas de la nueva hortelana familiar Blanca en La Colina de Valmiguel.

4. La patata le dijo al labrador: aunque me siembres en marzo , aunque me siembres en abril, hasta finales de mayo no pienso salir
Bien claro lo dejó asentado el filósofo griego que encabeza el capítulo: 

5. Lo que bien se aprende, nunca se olvida

En la más tierna infancia, todavía en pantalón corto, aprendí en el “cantero” de mi padre, en la inmensa huerta con modernísimo sistema de riego en la dehesa de Santibáñez del Río (Tormes) y en el Valporquero de Zarapicos, la inolvidable huerta del abuelo paterno, con noria descubierta con carpas divertidas, con pilón y todo, donde chapotear de niños y refrescarnos de adolescentes... aprendí, recuerdo, el lenguaje y el amor a las plantas, los colores de las flores, los sabores de los frutos, el trino de los pájaros y el sabio mensaje de las nubes que pasan y el dicho popular: 

6. Agua del cielo no quita riego

Más tarde, ya de adulto, y de retorno de nuestras correrías por la Germania y las Españas, en el Huerto del Caño y la Huerta de la Bandera del abuelito Clemente, aprendí nuevas técnicas de regadío, de horticultura y arboricultura. Incluso de ética y buenas maneras: 

7. Siembra buenas obras y cogerás frutos de sobra

Asentado definitivamente en nuestra Colina de Valmiguel, este hijo de aldea, aprendió todavía, aún más, de amigos campesinos-agricultores, ganaderos y hortelanos de Palacios : del afectuoso trío de.jóvenes hermanos Jesús, Lali y Marisa, y de los hortelanos vecinos del otro lado del camino, los entrañables Agustín y su hijo Tinín. Todos ellos además de compañeros-maestros. suministradores- donantes de sandías, frejoles verdes, pimientos y pepinos, calabacines y patatas etc. A ellos debo también la inclusión en este blog de alguno de los refranes del “Decálogo del buen hortelano”:


La huerta de 2019


8. A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera, una cuando coge y otra cuando llena

9. Tan solo debes sembrar ( o plantar) lo que pudiste abonar

10. Cava hondo y echa basura y cágate en los libros de agricultura

Sin embargo a través de algún librillo, también se aprenden técnicas y tácticas de siembra, cultivo y labranza. Pero, ante todo y sobre todo, es a través del Amor a la Naturaleza y al Paisaje cuando se aprenden los sonidos y musicalidades, colores y sabores de plantas y flores. De ello dan también fe y ejemplo mis niet@s jardiner@s terrazas, parcelitas o balcones: desde Málaga a Noruega, haciendo escala en Madrid, Londres o Munich.

Y para finalizar: este ancianito bloguero, consciente o inconscientemente, presume de haber sabido compaginar teoría y práctica, sembrar y plantar. ¡Y cosechar! Incluso hasta copiar y aprender de la ilusión y prácticas florales, jardineriles y hortícolas de mis hijas y consortes, a quienes dedico los dos últimos refranes o proverbios. 

Resumiendo en un par los diez anteriores, cual si de decálogo bíblico se tratase: 

1. La alegría de hacer bien está en sembrar y no en recoger
2. La olla sin verdura no tiene gracia ni hartura

martes, 8 de agosto de 2017

¡¡¡C A P Í T U L O 1 0 0!!!

¡Quién hace un cesto hace ciento
si le dan mimbres y tiempo!

A la chita callando han pasado los días,
los meses y los años,
alegre y perezosamente, páginas
y capítulos emborronando.

Compaginando “tiempo y mimbres”
con palabras, mis fieles amigas adoradas,
relajado jugando y …
hasta un Libro de Memorias
del hoy Nonagenario publicando!

Todo ello por obra y gracia,
arte y parte,
de mis hijas y su madre,
de l@s hij@s de mis hijas
de parientes próximos y lejanos:
de Secretarias, ilustradoras y fotógraf@s,
correctores, comentaristas y crític@s lector@s.

Sin pensarlo, comerlo ni beberlo,
el Capítulo 100! aparece
suplicando audiencia,
y el Bloguero Manuel Jota,
de tiros largos,
mariposeando y amapoleando.

¡Escribiendo como puede y como suele!
Entre mares de “bolis” navegando.
En desordenado escritorio,
- ¡el desmadre y el disloque!-
continúa desglosando y resucitando
las glorias y la magia del Pasado:
¡Al azar, por las callejuelas
del corazón y la memoria navegando!

Disfrutando -¡afortunado!- del Presente.
Siempre en armonía,
amparado, animado y escoltado,
por mis fieles impulsoras y lector@s
Y siempre… con la venia
y el permiso del Señor de lo Alto.



Palacios del Arzobispo, agosto 2017, disfrutando de familia, naturaleza  y vacaciones

miércoles, 5 de abril de 2017

CANTAR DE LOS VENDIMIADORES


Homenaje a las viñas de María Marcos y Clemente Herrero
en Palacios del Arzobispo

Guía de lectura:
Los libretistas de esta seguidilla - la “González Family”- no pretenden competir con los grandes maestros trovadores de la Vendimia como Miguel Hernández - Canción de los vendimiadores - o Mercedes Sosa - El sueño de la vendimia. Tampoco los “Herrero Musikanten”, intérpretes del mismo, sueñan con hacer sombra a cantores profesionales del Vino y la Vendimia como “Mester de Juglaría” y otros... Pero, motivados por la canción de vendimia de la familia de “Cuéntame cómo pasó”, hemos compuesto la siguiente seguidilla, porque los Herrero sabemos también disfrutar -¡cantando!- del encanto y placer de la Vendimia propia.

Canción de vendimia

Nunca plantes tu viña junto al camino
porque todo el que pasa coge un racimo
Y de este modo (2)
te la van vendimiando
poquito a poco.

La viña La Bandera es viña de ole
porque saben podarla vendimiadores
Y de este modo (2)
el vino La Colina es medalla de oro.

Hay en lo alto otra viña: de Tina y Nacho,
que Rafa la administra de rato en rato.
Y de este modo (2)
los Herrero y Herrero
tienen buen mosto.

La viñita del Caño se siente sola
más tiene su caseta que la consola.
Y de este modo (2)
anhela más compaña
codo con codo.
Y de este modo (2)
vendimiaremos juntos
en este otoño.

(Música y letra de 1ª estrofa: Popular)
(Letra de estrofas 2ª, 3ª y 4ª: Manuel José e hijas)
Palacios del Arzobispo, Abril 2016



Coda:

Ejemplo espectacular de los resultados que una buena letra y popular música pueden ejercer en versados intérpretes (antes de degustar el producto anhelado), que me han inspirado esta estrofa adicional:

La viñita del Caño no está marchita, 
pues Luisa- Juan y Trío la resucitan.
Y de este modo (2)
pronto Los Regalado tendrán su mosto.

martes, 21 de marzo de 2017

VENDIMIA 2016, de Primera y Regalada

Marzo ventoso y Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso”.

Pero en el mayo del pasado año, se torcieron las tornas y la lluvia llegó en mayo y las flores y la hermosura brillaron por su ausencia. Lo que sí fue cierto es que cayó agua y torció todos los planes de hortelanos, horticultores y viticultores. La meteorología, además, dio al traste con todos los proverbios y refranes sobre el tiempo. Algún ejemplo: “Por Santa Cruz (3 de mayo) la viña reluz” y en el 2016, por esas fechas, los viñedos de media España continuaban en pleno letargo invernal; “Por San Gregorio (9 de mayo) la pipa al hoyo”, y en ese año de gracia las pepitas de melones, sandías, calabazas, pepinos etc.etc. tuvieron que esperar para su siembra hasta finales de mayo, debido a la cantidad de agua que descargaron las nubes y a las bajas temperaturas, condicionantes de las labores del campo. Tampoco ese año y por el  festivo San Gregorio, patrono de Lumbrales, capital de la comarca charra del Abadengo, próxima a Las Arribes, verdegueaban los viñedos durante la típica bendición de las viñas en las fiestas de este pueblo  con vino propio de D.O. Abadengo.

¿Pero a son de qué tanta meteorología y palabreo refranesco y santurrón? Pues, simplemente para justificar que los viñedos empezaron a brotar por San Isidro (15 de mayo) -aunque tampoco el santo patrono de los hombres del campo cumplió su palabra de “San Isidro Labrador (15 de mayo) se lleva la lluvia y trae el sol”. Era vox populi que “este año, si el verano y el otoño no acompañan, la vendimia vendrá con un mes de retraso y las uvas madurarán, tarde, mal o nunca.

Sin embargo el cambio climático sopló a nuestro favor y, como no volvió a caer gota desde mayo… ¡”Por el Pilar (12 de octubre) todos a vendimiar”!

La catalogación “de primera” según anuncia el título del capítulo, hace referencia a la calidad y nada desdeñable cantidad de la uva y el calificativo de “Regalada” - ¡con mayúscula! - significa singular, variopinta y excepcional: la ausencia de la  juventud, dispersa por la geografía hispana y europea y la laguna de los veteranos responsables y peritos en la materia como Quique - capitán de la manada - y de Antje y Blancaluz - copropietarias estudiosas y doctas en la materia - fue suplida con el “regalo” de una nueva cuadrilla de vendimiadores, iniciados algunos, como los provenientes de la charra Carbajosa (Luisa, Juan y su trío, promesas en ciernes). Y primerizos otros, llegados de Euskadi (el polifacético y animoso Javi, p. ej.) y aledaños santanderinos. Todos ellos, retoños o injertos de la misma cepa y de la variedad denominada  Regalado, convirtieron la vendimia de 2016, según anunciaba con antelación, en variopinta y positivamente excepcional.

De “primera” y gran “regalo” fue el acompañamiento del tiempo. “¡El otoño en Castilla es una maravilla!...” Y un acierto la deliciosa y soleada, tranquila y templada mañana de octubre, planificada para el disfrute de unas horas de recreo al aire libre en el idílico paisaje de nuestra “Bandera”. Si bien de ¡trabajo duro!,  pues, después de unas horitas de ir y venir, subir y bajar, cortar y trasportar, el trío infantil  masculino y alguno de los novatos acabaron pidiendo la hora y solicitando el refrigerio y el tradicional aperitivo en  “la terraza”  de la Caseta: estampa campestre anual, familiar e idílica, invento inmortalizado con la foto de grupo obligatoria antes de iniciar el retorno a La Colina fatigados y encorvados, en busca del Premio al trabajo bien hecho y  de la merecida Paga: el suculento Cocido - ¡institución palmeriana! - “frugal!” plato castellano, reconstituyente y recuperador de fuerzas, obligatorio en la vendimia y en el comedor campestre de La Colina, al aire libre y al abrigo del majestuoso piñonero. Aunque algún año la “chefin” de las cocineras de la familia, Emma por más señas, nos  sorprendiera con delikatessen de la calle la Fuente. También este año registró comensales de excepción - vendimiadores honoríficos llegados exprofeso  respectivamente de Algorta (provenientes algunos de las Américas) y de la Montaña otros: Zulay-Pepe, Maika-Txema. Incluso del Guadarrama madrileño pusieron su granito de arena el profe y dire coral Juande, proveniente de El Escorial, y Paloma Navarro, compa de Lucila enamorada de Palacios desde la infancia.
Después del trabajo bien realizado y la comida bien digerida, se imponía la siestecilla de rigor, en esta ocasión más solicitada y merecida  que nunca. Pero en castellano viejo el término palaciego Vendimia es polisémico y significa también “prensado de la uva”  y “elaboración del vino”. Y como la prensa no ha entrado todavía en la “Bodega Manolo” de La Colina, el sucedáneo de prensado es “pisado” y “bailado”en La bodega ? de la calle La Fuente de Palacios, en la casa vacacional de Emma-Juan.

Como este “proceso lúdico, solemne”, interprovincial e intergeneracional ha sido ya relatado e ilustrado ampliamente en los capítulos dedicados a las  “Dos Viñas Bandera” y a la “Vendimia,  para enmarcar y recordar” cerramos este capítulo con el anuncio - para el próximo - del popular y novedoso “Himno de los Vendimiadores”, creación adaptación musical de l@s señor@s de La Bandera.

PS . La Vendimia, y la Viña de la Bandera, continuarán rejuvenecidas con nuevas plantaciones y variedades, y con nuevos fichajes, cual estandarte de bonitos recuerdos familiares: paseos, excursiones, meriendas, podas y trabajos viti - vinícolas de toda índole.

domingo, 19 de febrero de 2017

HERRERADA 2016: Acto 2º (continúa la función)

“Si a nuestro alegre vivir y concelebrar les privamos del buen yantar,
la armonía entre cabeza y corazón desaparece” MJG

El buenhumor y amena charla
fueron creciendo con brío,
y  brindis, cánticos y bailes
pusieron el broche de oro
en la HERRERADA del siglo.

En consonancia con lo visto, todo lo oído y vivido, yantado y empinado, el cronista, poco ducho en cuestiones culinarias, parco en el comer y escogido en el beber, prefiere pasar de puntillas página y Acto y dedicar más espacio al Acto 3º, más afín a sus quehaceres y aficiones, gustos y saberes.

Pero sí quiero dejar constancia y dar fe de que pocas veces he visto y disfrutado de mesas tan bien puestas y ornamentadas. Atiborradas de viandas tentadoras, de bandejas y platos fantásticos, caseros y exóticos-¡hasta americanos y asiáticos!- sazonados y “especiados” con el mejor entusiasmo y orgullo que conozco, cual si de presentación a los premios Michelin se tratase.

"Juntos 60 años ya,/ primero Frankfurt, luego Algorta./ 
Juntos de acá para allá,/ el sitio juntos ya no importa;
Madrid está bien/ y a los problemas “Aufwiedersehen”."



Acto 3º. Desenlace y final de fiesta. (Se levanta el telón por última vez. Huelga presentación. El gran maestro Ramón, responsable del tinglado musical y artístico, en la misma escala pero en un tono mayor, pone a tono, afina y desafina, instrumentos de cuerda y altavoces. La armonización y arreglo para coro y baile de JUNTOS, la “Canción aniversario”- música y letra de Los Regalado Brothers-: “Sesenta años de felicidad -  juntos de acá para allá-  diciéndole a la vida que sí…”, en versión actualizada de Paloma Regalado, ausencia lamentada y sentidísima. Comienza la función…).

“Si de nuestro corazón tachamos el Amor a la Música, al Arte, a la Belleza, a la Familia y… a la Herrerada- el Encanto y las Ganas de Vivir  se achican y aminoran”. (MJG)



Bien comid@s y bebid@s,
animados y animosas,
¡ahora viene lo mejor!
¡El momento álgido llega!
¡De la panza sale la danza!:
Al tablao flamenco salta,
zapateando y bordando
sevillanas con primor
la pareja de rigor,
los primos Lucila y Javi,
en la comarca famosos
en bailoteo y canción.

¡El Apoteosis se acerca!
revolucionario y  secreto,
¡sorpresa y revelación!:
El coro se está fraguando,
¡el Orfeón herreril´ presto,
apuesto y  dispuesto.
¡Polifónico! y…¡mixto!
¡Faltaba más!

¡Cuántas voces!
¡Qué gargantas!
¡Voces negras? y blancas,
¡barbudas y angelicales!,
¡de todo tipo y edades!
desde Iker, el más infante,
hasta  Pepe el abuelito,
el segundo por arriba.
Jamás  nada igual se oyó,
ni parecido alguno se vio,
cantando en coro y a voces.
Cantoras y cantores
bailarinas y bailones
pusieron tal entusiasmo y pasión,
tanta gracia y donosura
en su papel y ejecución que…

Compositores, cupletistas... infatigables y hacendosos
Tal fue la ternura y sonrisa en  sus semblantes y miradas, la maestría y gracia en las mudanzas , la ligereza y destreza en pies, brazos y manos que, los Novios, boquiabiertos, extasiados y fascinados, sumergidos en un mar de emociones, hicieron bueno el dicho de que… ¡“de felicidad también se llora!”. Sirva de botón de muestra ese efusivo, espontáneo y emocionado abrazo de felicitación y agradecimiento a algunas de las “artistas “de primer plano.
Abrazos a go-gó
 Planificadores, organizadores, actores y protagonistas en general (incluidos fotógraf@s y reporter@s) dieron el do de pecho en esta HERRERADA conmemorativa en la que, como en todas, imperó la concordia y la armonía entre pequeños, medianos y mayores.

Nota obligatoria: Visto y oído, lo oído y visto -aún continúo escuchando hasta con los ojos y disfrutando con ojos y oídos de ¡tanto ritmo y armonía, filigrana y alegría! que, los novios homenajeados prometen - coincidiendo plenamente con artífices, artistas y ejecutores que “aún queda tela por celebrar”-  y desean a la HERREREDA  y a todos sus integrantes muchos, muchííííííííííísimos años de vida.