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martes, 3 de enero de 2023

RELEYENDO FAVORITOS II


 EL MENSAJE DE LOS PÁJAROS 

El milenario y silencioso mensaje de los pájaros fue llegando a su entendimiento y compañía como una brisa hecha de palabras... Eran pájaros, maravillosos, destellos de la hermosura del mundo...”. El rey Gracián fue capaz de recordar el mensaje de los pájaros palabra por palabra ( J.M. Gisbert).

El anciano rey Gracián -protagonista del cuento de Gisbert El mensaje de los pájaros- premio nacional de literatura infantil y juvenil, y toda su obra del Cervantes 1997, era el afortunado receptor de este mensaje. Y aunque era un monarca pobre, lo aceptaba y no se  sentía triste.  Lo que más le gustaba era  pasear por las almenas del castillo, y sobre todo, pasear por los frondosos bosques que lo rodeaban para observar los bellos pájaros, admirar los colores de sus plumas y deleitarse escuchando trinos, gorjeos y cantos... En ellos encontraba la belleza más sencilla y agridulce, la armonía más pura, la mejor música y más agradable del mundo”....

Los pájaros de los bosques eran sus súbditos predilectos y también, debido a su soledad sus mejores amigos”. Si bien los amigos de verdad, y fieles servidores,  eran tres: Ayael, Magrís y Lucio.

Ayael era un buhonero que siempre ha vivido de la venta, de aldea en aldea, de lugar en lugar en lugar. Hoy aquí, mañana allá…”. “Ya soy demasiado viejo para seguir llevando esta vida de mercader ambulante… Voy de regreso a la lejana  aldea de Anatolia donde nací. Necesito aligerar el carromato. Vendo  a buen precio lo que me ha quedado…”.

(El rey  se quedó con “una red de finísimos y resistentes hilos de plata. Es casi invisible. Solo se ve bien cuando el sol le da de lleno”....” Sirve para capturar los más bellos pájaros y los de más exquisito y sugestivo canto”).

Pág. 33: Ilustración de Chata Lucini
Magrís era“el muchacho del bosque que parecía un vagabundo de los bosques, y aunque era muy joven, casi un niño… conocía  los cantos de cientos de pájaros e imitaba a la perfección los trinos, gorjeos y cantos de muchas especies con las catorce flautas de madera y hueso que llevaba en su zurrón. Siete de ellas, apodadas por el nombre de los siete pajaritos cuyas melodías hacían las delicias del rey su amigo y que caían en la red de plata del castillo: flauta jilguero, flauta ruiseñor, etc., etc.. El estornino fue el primero que cayó en la red de plata y el jilguero, el anunciador del mensaje de sus compañeros: ( “Si me dejas escapar, dentro de unos días sabrás algo que nunca olvidarás”). Además, el rey y Magris eran caminantes hechizados por el silencio del bosque”.

Lucio era el modesto, noble y honrado criado que se nos autopresenta como sigue: No soy más que un ignorante campesino y penitente, pero me ofrezco a serviros en lo que pueda”... -“No tengo mala voluntad ni le hago mal a nadie. Y si en algo ofendo o molesto, espero ser perdonado”.

Los  lectores, amigos de este blog, se sentirán escandalizados, viendo que el presente capítulo es parcial -simple, lisa y llanamente- copia literal del famoso cuento de Gisbert. Razón quizás no les falte. Pero lo que sí es cierto, o al menos así lo interpreta y siente este anciano bloguero, que  desde niño “soñaba con nidos y quería aprender a volar” (v. capítulo del blog), es que los pajaritos -con sus casitas (los nidos), sus plumajes y sus cantos- eran y continúan siendo sus amigos.

Así mismo, y perdón por la redundancia, cierto es también que, casual y curiosamente,  “los siete preciosos pájaros” que en el profundo corazón del bosque  aguardaban en un mismo árbol  al noble y bondadoso monarca contaban, cuentan y continúan figurando entre mis  predilectos. Tales siete eran:

  • un estornino 
  • un petirrojo 
  • un jilguero 
  • una alondra
  • un ruiseñor 
  • un mirlo y 
  • una calandria                                                                                                        

Y precisamente todos ellos -y ¡muchos! ¡muchísimos más…!- eran, y continúan siendo mis amigos inseparables.

En el Libro de la Vida de cada cual -continúo citando de “Los mensajes de los pájaros”- hay una página en blanco que está siempre esperando”.

El rey Gracián era capaz de recordar el mensaje de los siete pájaros palabra por palabra... Prueba y testimonio de ello, y como colofón al “Mensaje de los Pájaros” es el  capítulo último “Últimas palabras”palabras de despedida del bondadoso Rey Gracián, sabios Consejos, dirigidos a amantes de los pájaros de todas las edades, idiomas y lugares, países y paisajes: 

El monarca enamorado  de los pájaros:

  •  Encontraba cada día un motivo para admirar el mundo.
  • Sus ojos buscaban siempre el asombro, la hermosura, algo con lo que enamorarse.
  • Degustaba 
    • sentir la respiración del tiempo
    • ver cambiar la luz con el paso de las horas
    • contemplar fijamente los crepúsculos y las auroras
    • beber el perfume de las noches y…
    • ¡Extasiarse con los cantos y los colores  de los pájaros!

Hasta en sueños, éstos continúan hablándole. “El rey Gracián fue capaz de recordar el mensaje de los pájaros palabra por palabra. Y la voz de los siete se transformó en una sola voz que decía silenciosas palabras:                                                         



Pág. 139: Ilustración de Chata Lucini 
Ahora conocerás una verdad casi tan antigua como la humanidad”: Gracián  buscó el contacto con la tierra. Se arrodilló con cuidado, ayudándose con las manos, y luego se tendió boca arriba…
Tenía los ojos cerrados y, sin embargo, seguía contemplando el firmamento estrellado. Lo veía a través de los párpados… Luciolo imitó y se tendió a su lado... ”

…Un humano[es] un ser capaz de imaginar mundos lejanos, de hablarles a los dioses, de crear belleza casi de la nada, de llorar de alegría o de dolor en lo más profundo de una madrugada , merece dejar su nombre, sus hechos y su huella en la larga historia del universo.” 

Postdata: Este bloguero amante de la belleza de la palabra, de los pájaros y de la Naturaleza con mayúscula, recomienda la lectura de este premiado cuentito de literatura infantil y juvenil “para mayores”... ¡Poesía en Prosa!… Y dedica el presente capítulo del Blog a su hija A., amante  de los pajaritos -amigos de su jardín- y de LA COLINA, todos -¡y tantos!- de los que pasan por su cámara.

martes, 8 de marzo de 2022

Dejemos hablar al membrillo

Hay títulos o epigrafiados de lecturas impactantes, que suscitan recuerdos y resucitan vivencias. Extrañas a veces y curiosas siempre. Y que sirven incluso hasta de ejemplo y préstamo para el presente capítulo. Sirva de ejemplo "Dejemos hablar al viento", título seductor como toda la novela de Juan Carlos Onetti, cautivadora por la belleza de su estilo. 

Si bien  los motivadores y promotores del presente capítulo han sido, en primer lugar, Antonio López y Victor Érice -  no precisan presentación - con su documental-cortometraje "El sol del membrillo". Sumando a uno y a otros, es decir a los tres, la compañía y presencia diaria del capitán de la cosecha membrilleril de La Colina "El membrillo del siglo" (véase foto en la estantería de la biblioteca de mi despacho).

Antonio López en su patio 
Impactante y motivadora fue también la imagen del humilde membrillero y sus pequeños membrillos en el patio-jardín espartano del despacho del ilustre pintor toledano, y el documental o cortometraje "El sol del membrillo", premiado en varios festivales (Cannes, 1992 e. o.). El afamado director de cine filmó el proceso creativo del artista manchego mientras pintaba, durante el otoño de 1990, el proceso de maduración y amarillez de sus membrillos y el papel activo del sol introduciéndose entre las ramas del arbolito, hasta que a comienzos del invierno éstos caían al suelo maduros y arropados por la amarillez de las hojas.

Arbolito y frutos no comparables a los membrillos y membrilleros del histórico 2021 de este bloguero, pero que a pesar de tantos años transcurridos, la cosecha inmortal manchega filmada continúa proyectando admiración y recuerdo en mí.

Y metidos ya en harina, pasamos del jardín al huerto y de la pintura a la literatura, pues membrillo célebre, también con derecho a hablar, previa licencia de su maestro, es el "membrillo, así mismo toledano", que Don Miguel de Cervantes - ¡tampoco precisa presentación! - plantó en una de sus insuperables Novelas Ejemplares, "El Licenciado Vidriera". Cedemos la palabra al inmortal autor del Quijote:


Ilustración de Zacarías González
"Por mandato malintencionado de una dama de todo rumbo y manejo, aconsejada de una morisca (…) dió a Tomás Rodaja (…) en un membrillo toledano uno de ellos que llaman hechizos que forzase la voluntad a quererla (...). Más tomado el membrillo, Tomás "comenzó a herir de pie y de mano (...)" y sin volver en sí (…) volvió como atontado y dijo(…) que un membrillo que tomado le había muerto (…)  y seis meses después de estar en cama, Tomás sanó de la enfermedad del cuerpo, pero no del entendimiento y el desdichado acabó imaginándose que era todo de vidrio hecho de pies a cabeza (…) y que no se le acercase la gente (…)", etc., etc. 

Y colorín colorado, este capítulo se ha acabado. Pero no sin antes recomendar a mis lectores blogueros que lean esta "novelita ejemplar" de Cervantes, una más de la docena de sus doce "Novelas Ejemplares" que hubieran  bastado  para alcanzar la fama que alcanzó con su Caballero de la triste figura "Don Quijote de la Mancha".

viernes, 18 de febrero de 2022

El Membrillo del Siglo … ¡En el Membrillar del Opa!

Pasando por alto el dicho: ¡no seas membrillo!, presumido y orgulloso, se me ha ocurrido pregonar a cuatro vientos el epigrafiado del presente capítulo. Presunción frutihortícola de este bloguero, que va más allá del membrillo de ¡medio kilogramo! de la foto, y de la cantidad y calidad de la insuperable cosecha membrilleril del pasado 2021.

A pesar de la escasez de la lluvia estival, ¡ni una sola tormenta!, ¡ni gota de agua en todo el verano!... - ¡la cosecha del pasado año rebasó el centenar de kilos! Debo informar que nuestro “membrillar”, está compuesto de media docena de ejemplares, cada cual hijo de su padre y de su madre: patrones, injertos, plantaciones y replantaciones.

Alardeando de experto en  la materia, es decir: en arboricultura, y concretamente en la plantación y replantación de membrillos, no puedo pasar por alto, la “biografía” del anciano de todos ellos - el “membrillero árbol”, penúltimo frutal del Paseo de los Frutales:

Precediendo a la edificación de la casa, tuvo lugar - (¡primum aqua!) - la excavación del pozo, y la consiguiente plantación de  frutales. Y varios años antes, incluso anticipándose a la perforación del sondeo, destacaban ya un par de membrillos, procedentes de un afamado vivero de Calatayud, procedencia de la mayor parte de “mis” frutales. La plantación de membrillos en secano, entre la múltiple mezcolanza de  perales, manzanos, ciruelos, avellanos, ... - la mayoría de ellos desaparecidos hoy día por la  edad - es hoy parcialmente histórica.

“El árbol viejo es el de fruto más pequeño pero más dulce”, reza un dicho popular y nuestro membrillero estrella es el vivo ejemplo del proverbio. Sirviendo además de lección en la plantación arbórea:  

Como joven aprendiz de hortelano en la escuela paterna y de arboricultor en ciernes, se me ocurrió plantar uno de los dos membrilleros procedentes de Aragón en la plataforma del pozo. Para, juntito a la fuente del agua, poder regarlo más y mejor. Pero … ¡oh desilusión! Pasaron dos años, pasaron tres estaciones… y el arbustillo de marras, ni crecía, ni robustecía. No daba señales de florecimiento, ni de crecimiento. ¡Cómo iba a hacerlo en aquel medio metro de pésima tierra grisácea - gredosa extraída de la perforación del pozo!

Pero, no hay mal que por bien no venga. Trasladado y trasplantado a tierra fértil de labrantío, al final del paseo de los frutales, bien abonado y regado, acabó convertido en el actual, en el único y actual membrillero - árbol de unos cuatro metros. Eso sí, sin alcanzar su fruto la talla, ni brillar y amarillear como  su hermano gemelo, generador del ”Membrillo del siglo” que figura en la foto anterior.

El membrillero y el “membrillo de más de medio kilo” ha sido fruto y obra de su plantación en terreno fértil próximo a la huertecita, y de rebote, consecuencia del permanente riego durante los últimos años y del benigno y lluvioso otoño del pasado.

“Valmiguel”, este es el apellido de La Colina, ha brindado el más frondoso y hermoso, el más brillante amarilleo verdoso de los membrillos, en este histórico 2021. Es cierto que la áspera piel y pelusilla del fruto no invita al mordisco de la pera o la manzana, ni a la tentación de estorninos, gorriones y oropéndolas, pero ofrece un espectáculo otoñal de incomparable admiración: elogio de paseantes y transeúntes por el camino del Carbajo… El verde-amarilleo de hojas y frutos de los membrillos de La Colina permanecerá imagen difícil de olvidar: pintorescos y templados atardeceres de este otoño 2021, teñidos de rojo por el sol del poniente crepuscular en el horizonte del monte.


Tan impactante fue la imagen y cosecha de los membrillos del pasado otoño, que me siento motivado a dedicar a mis blogueros-lectores capítulo aparte: ¡uno más de mis pasatiempos linguístico-literarios! Pues "membrillo", según lingüistas de renombre, nos es diminutivo de "miembro" = "miembro pequeño" - sino que según lexicógrafos afamados, verbi gracias J. Corominas, tiene que ver etimológicamente con el latín "melimelum" = " miel de manzana". Y a su vez del griego "meli" o "miel". Prueba y testimonio de esta etimología es la elaboración de la popular carne o dulce de membrillo, apreciadísimo por toda mi familia y por este bloguero, que no sabe rematar un desayuno sin el pedacito de membrillo, arte culinario de mi familia. Pero de esto y mucho más, por ejemplo de la importancia y belleza del documental sobre el maestro Antonio López "El sol del membrillo", largo metraje del famoso director Victor Erice - en el próximo capítulo.

domingo, 11 de agosto de 2019

Andanzas veraniegas 1: La apacibilidad de la lectura

“Como tanta gente de mi generación -¡y de las anteriores!- desde la invención de la imprenta en 1440 por Gutenberg, la lectura de los periódicos es una costumbre, casi una obligación matinal”.

Que perdone el autor de la cita el interjecionado en la misma, indicador de que ésa “generación anterior” es la mía propia; es decir, la del nonagenario bloguero. Muy -¡muy  anterior!- a la de su propio autor, Paco Novelty, admirado periodista, recién jubilado según propia confesión, del centenario diario salmantino La Gaceta Regional de Salamanca. Pues este servidor, ya de niño pueblerino, -¡qué tiempos aquellos!- cultivaba dicha costumbre como “lector oficial” del periódico, rodeado de madres angustiadas con sus hijos en “el frente”, escuchando temerosas la lectura del “parte de guerra” de la nefasta tragedia nacional del 36. La Gaceta Regional era único medio informativo en aquella minúscula aldea charra de Carrascal de Velambélez, donde predominaba el analfabetismo y donde, ni la luz eléctrica, la radio, y por supuesto la TVE, habían hecho todavía aparición.

Lectores veraniegos 2019
Sin embargo, el agraciado representante de aquella “anterior generación”, el hoy nonagenario, continúa todavía cual fiel suscriptor estival de la Gaceta en Palacios del Arzobispo, esperando diariamente -hogaño como antaño- la anhelada llegada matinal del periódico para saciar la inveterada obligación de la lectura. ¡Obligado pasatiempo  diario!, disfrutando -todo hay que decirlo- de la calidad y encanto del neo-clásico estilo literario charro de maestros de la pluma, herederos de la estirpe de los Villarroel, Maldonado, Unamuno, Torrente Ballester, por citar algunos de los grandes maestros que “de la apacibilidad de sus días gozaron” y de quienes aún continúan disfrutando y asentando cátedra en la Salmantica que “docet” a través de la prensa local, como es el caso de Román Álvarez, eminente y estimado filólogo y columnista, intentando adoctrinar al lector en la difícil tarea de aprender a distinguir y separar las “Churras de las Merinas” -(v. su “Opinión en Churras y Merinas”)- y permitiéndonos a los salmantinos de pura cepa disfrutar de la lectura en “este lugar donde se sueña la mocedad eterna” (Unamuno).

Debo confesar  -y no es petulancia de aficionadillo a las letras-  que a lo largo y ancho de mis correrías por la Europa Occidental, desde mi estancia en la Alemania de postguerra mundial, una de mis “debilidades turísticas” era la adquisición de la prensa local por las ciudades europeas que en familia o profesionalmente transitaba. Rico  inventario estadístico encabezado por los “Diarios” favoritos y representativos en aquellos tiempos -¡algunos ya desaparecidos!- de nuestras ciudades residenciales, Frankfurt, Bilbao, Madrid, Salamanca …:  el Frankfurter Allgemeine Zeitung, Hierro, ABC, El Adelanto o La Gaceta. Sin olvidar -incluso residiendo también en Alemania-  La Vanguardia barcelonesa o Las Provincias valenciana o el Norte de Castilla de Valladolid, donde Francisco Umbral hacía sus primeros pinitos periodísticos. Sin distingos de categorías urbanísticas, no faltaba en mi repertorio la prensa de pequeñas  ciudades limítrofes como Zamora, Burgos, Ávila, etc.                                                  


Consciente de que “un buen artículo literario vale tanto o más que un libro”, y si es lectura de verano -y éste además en el campo charro- la lectura veraniega diaria del periódico, además de relajación y disfrute, sirve para mantener vivo y reanimar el interés por el arte, la historia y la cultura. Y sabiendo emplear felizmente esta especial última prórroga a escasos afortunados otorgada, y saltándonos a la torera el dicho de que “ juventud y senectud no concuerdan”, precisamente la lectura de un artículo ilustrado en la La Gaceta del 12 de julio pasado ha servido, para en familia, armonía y concordia, recordar tiempos pasados, recorrer caminos transitados y disfrutar de excursión familiar matinal a tres de las iglesias recomendadas en dicho periódico: joyas, alguna semidesconocida, de las que brinda foto el reportero de La Gaceta (v. foto) y de la que este bloguero presume por haber  nacido y crecido a su vera, y haber contribuido a su restauración y disfrutado durante tantos años de su compañía. Pero de esto y mucho más en el próximo capítulo.

jueves, 11 de julio de 2019

DECÁLOGO PARA BUEN@S HORTELAN@S


“Lo que de raiz se aprende, nunca del todo se olvida.” (Séneca)


De Valmiguel en La Colina
del Palacios de comarca ledesmina
que con tierra zamorana linda 
y a la vera del camino del Carbajo 
“por mi mano plantado tengo un Huerto”,
que en veranos y en otoños,
además de descanso y recreo, 
brinda hermosura y “frutos ciertos”

Huerto o Huerta, 
“tanto monta monta tanto” 
plantación de larga historia, 
epopeya familiar de gran tronío, 
remanso de paz y de sosiego,
árido secarral castellano
en oasis de verano convertido. 



Comienzos de La Colina 

1. Lo que se siembra se recoge
2. El que siembra vientos recoge tempestades
3. Quien tiene higos tiene amigos, maestro - hortelano y.. ¡padre agredecido! 


Bloguero recolectando con su buen amigo Martín


Este bloguero con la azada ya jubilada - cedo la vez a la prosa- disfruta como un enano con la degustación de higos y moscateles de Emma, con las brevas de Quique y nísperos alcarreños, con la vista y degustación de las verduritas del huerto- jardín de Antje, y con de las frondosas y prometedoras hotalizas de la nueva hortelana familiar Blanca en La Colina de Valmiguel.

4. La patata le dijo al labrador: aunque me siembres en marzo , aunque me siembres en abril, hasta finales de mayo no pienso salir
Bien claro lo dejó asentado el filósofo griego que encabeza el capítulo: 

5. Lo que bien se aprende, nunca se olvida

En la más tierna infancia, todavía en pantalón corto, aprendí en el “cantero” de mi padre, en la inmensa huerta con modernísimo sistema de riego en la dehesa de Santibáñez del Río (Tormes) y en el Valporquero de Zarapicos, la inolvidable huerta del abuelo paterno, con noria descubierta con carpas divertidas, con pilón y todo, donde chapotear de niños y refrescarnos de adolescentes... aprendí, recuerdo, el lenguaje y el amor a las plantas, los colores de las flores, los sabores de los frutos, el trino de los pájaros y el sabio mensaje de las nubes que pasan y el dicho popular: 

6. Agua del cielo no quita riego

Más tarde, ya de adulto, y de retorno de nuestras correrías por la Germania y las Españas, en el Huerto del Caño y la Huerta de la Bandera del abuelito Clemente, aprendí nuevas técnicas de regadío, de horticultura y arboricultura. Incluso de ética y buenas maneras: 

7. Siembra buenas obras y cogerás frutos de sobra

Asentado definitivamente en nuestra Colina de Valmiguel, este hijo de aldea, aprendió todavía, aún más, de amigos campesinos-agricultores, ganaderos y hortelanos de Palacios : del afectuoso trío de.jóvenes hermanos Jesús, Lali y Marisa, y de los hortelanos vecinos del otro lado del camino, los entrañables Agustín y su hijo Tinín. Todos ellos además de compañeros-maestros. suministradores- donantes de sandías, frejoles verdes, pimientos y pepinos, calabacines y patatas etc. A ellos debo también la inclusión en este blog de alguno de los refranes del “Decálogo del buen hortelano”:


La huerta de 2019


8. A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera, una cuando coge y otra cuando llena

9. Tan solo debes sembrar ( o plantar) lo que pudiste abonar

10. Cava hondo y echa basura y cágate en los libros de agricultura

Sin embargo a través de algún librillo, también se aprenden técnicas y tácticas de siembra, cultivo y labranza. Pero, ante todo y sobre todo, es a través del Amor a la Naturaleza y al Paisaje cuando se aprenden los sonidos y musicalidades, colores y sabores de plantas y flores. De ello dan también fe y ejemplo mis niet@s jardiner@s terrazas, parcelitas o balcones: desde Málaga a Noruega, haciendo escala en Madrid, Londres o Munich.

Y para finalizar: este ancianito bloguero, consciente o inconscientemente, presume de haber sabido compaginar teoría y práctica, sembrar y plantar. ¡Y cosechar! Incluso hasta copiar y aprender de la ilusión y prácticas florales, jardineriles y hortícolas de mis hijas y consortes, a quienes dedico los dos últimos refranes o proverbios. 

Resumiendo en un par los diez anteriores, cual si de decálogo bíblico se tratase: 

1. La alegría de hacer bien está en sembrar y no en recoger
2. La olla sin verdura no tiene gracia ni hartura

jueves, 28 de febrero de 2019

El DICCIONARIO de la RAE está triste,


La ENCINA DE RUDI en Palacios está triste y …
… el BLOGUERO que este anuncio pregona también está triste

Y no sin razón alguna, pues... después de infame e interminable mes y medio en coma en un hospital canario, y sin opción de despedida, se nos marchaba para siempre, en este aciago final del 2018, “otro amigo del alma tan querido”, RUDI REIDINGER. Amigo de los de pura cepa. Amistad de profundas raíces germanas plantadas en Nesselwang (bello pueblo bávaro en las estribaciones de los Alpes, donde pasamos vacaciones inolvidables), que germinaron, brotaron y florecieron, hace de ello más de medio siglo, en la sin par villa marina vizcaína de Algorta.

Concretamente en la calle Kasune, donde llegó el matrimonio Ingrid-Rudi. Él para trabajar como profesor en el colegio alemán de Bilbao y ella modelo de simpatía, alegría y amistad. Se fraguó una amistad que pervive hasta nuestros días.

Tras varias estancias de Rudi en colegios alemanes, la última en Tenerife, su enamoramiento de España ascendió a tal grado que, agotadas las posibilidades reglamentarias de continuidad en colegios alemanes en el extranjero, optó por la jubilación anticipada sin sueldo y retirarse a su Tacoronte, acompañado de Antonia, nuestra siempre querida amiga y su vital apoyo en los últimos años. Siguiendo con él el consejo monacal frayluisiano: “¡Qué descansada vida la que huye del mundanal ruido!“

Fiel siempre a sus principios: “si quieres vivir en paz con todos, vive en paz contigo mismo”, transcurrió el último tercio de su vida: tranquilo, sereno, conformista. De palabra, hábitos y formas sencillas y clásicas.

La imagen polifacética del Rudi auténtico, verdadero, cumplidor (la primera llamada telefónica de felicitación en santos y cumpleaños procedía de Canarias) permanecerá imborrable para siempre en nuestro internacional álbum de recuerdos.

En primera página, inmortalizada destaca la imagen de nuestro Rudi “homo humilis”, tumbado en su hamaca al sol de los Alpes, del Cantábrico, de las Islas Afortunadas o de Palacios (nuestro y su pueblo español), en sus primeros años acompañado de Ingrid y de los diablejos Eugen y Wolfi, viendo pasar las nubes, acompañado de buena música - clásica por supuesto - en la que con Ini eráis nuestro dúo dinámico favorito. Inolvidable en el recuerdo del viaje a Nesselwang ese concierto privado en vuestra casa acompañados de vuestros hijos al violín, Ingrid, como siempre, al piano. Tampoco olvidaré la pesca de truchas en un riachuelo de cristalinas aguas, deporte para mí desconocido. Junto con el horror de mi pituitaria al pescado, vi cómo mi amigo se deleitaba terminada la faena del anzuelo, limpiando habilidosamente las presas, convirtiéndolas en suculento manjar.

Y siempre con un vasito de “buen vino” al lado, tinto, Duero, Rioja o de Palacios, auténtico, sin falsificaciones, sabía paladear hasta la añada. Muestra dio de ello como catador en una bodega en Haro. En el yantar era experto en la materia. Empezando por la compra diaria familiar en la tienda o el mercado. Conocido cliente en el Mercado de Bilbao, en aquellos tiempos reserva exclusiva de mujeres, la presencia de un hombre en la cola de la carnicería, provocaba tal compasión en la clientela femenina que, gentilmente todas a una le cedían la vez.

Tampoco podía faltar la compañía de un buen libro abierto y un diccionario de consulta. El de la RAE (Real Academia Española) siempre a mano. Especialmente en nuestras tertulias y largas sobremesas, con frecuencia animadas con el infantil, aunque academicista “juego de palabras”: búsqueda de parentescos y raíces, significados y etimologías hispano-germánicas o greco-latinas a las que ambos éramos aficionadillos lingüistas.

No me olvidaré un 19 de marzo, un San José invernal, entre granizadas y gélido polar burgalés, plantamos algunos de los alcornoques y robles que acompañan hoy a “tu” encina, en lo que antaño fue erial castellano. Tu amor a la naturaleza y al campo me lo diste a conocer en ese viaje a los Pirineos al inicio de nuestra amistad. Además de enseñarme a pasar a Francia sin frontera por medio, me descubriste las bellezas de la España desconocida en aquel entonces, el hayedo de Irati y toda su fauna y flora.

El Diccionario de la RAE, empolvado y en desuso, no llorará - licencia lírica del bloguero - como tampoco lo hará tu encina. La Encina de Rudi, la reina de La Colina de Valmiguel entre las numerosas de su especie, regalo de valor sentimental incalculable. De ahí su apodo. Pero pervivirá, cual libro abierto, como ejemplo de tu amor a la Naturaleza y de tu cariño a nuestro pueblo y a nuestra tierra.

¡Servus, Rudi!

Palmira, Manolo y sus hijas, Palacios y La Colina de Valmiguel y Tu Encina te recordaremos y honraremos siempre como te mereces.

martes, 8 de agosto de 2017

¡¡¡C A P Í T U L O 1 0 0!!!

¡Quién hace un cesto hace ciento
si le dan mimbres y tiempo!

A la chita callando han pasado los días,
los meses y los años,
alegre y perezosamente, páginas
y capítulos emborronando.

Compaginando “tiempo y mimbres”
con palabras, mis fieles amigas adoradas,
relajado jugando y …
hasta un Libro de Memorias
del hoy Nonagenario publicando!

Todo ello por obra y gracia,
arte y parte,
de mis hijas y su madre,
de l@s hij@s de mis hijas
de parientes próximos y lejanos:
de Secretarias, ilustradoras y fotógraf@s,
correctores, comentaristas y crític@s lector@s.

Sin pensarlo, comerlo ni beberlo,
el Capítulo 100! aparece
suplicando audiencia,
y el Bloguero Manuel Jota,
de tiros largos,
mariposeando y amapoleando.

¡Escribiendo como puede y como suele!
Entre mares de “bolis” navegando.
En desordenado escritorio,
- ¡el desmadre y el disloque!-
continúa desglosando y resucitando
las glorias y la magia del Pasado:
¡Al azar, por las callejuelas
del corazón y la memoria navegando!

Disfrutando -¡afortunado!- del Presente.
Siempre en armonía,
amparado, animado y escoltado,
por mis fieles impulsoras y lector@s
Y siempre… con la venia
y el permiso del Señor de lo Alto.



Palacios del Arzobispo, agosto 2017, disfrutando de familia, naturaleza  y vacaciones

martes, 21 de marzo de 2017

VENDIMIA 2016, de Primera y Regalada

Marzo ventoso y Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso”.

Pero en el mayo del pasado año, se torcieron las tornas y la lluvia llegó en mayo y las flores y la hermosura brillaron por su ausencia. Lo que sí fue cierto es que cayó agua y torció todos los planes de hortelanos, horticultores y viticultores. La meteorología, además, dio al traste con todos los proverbios y refranes sobre el tiempo. Algún ejemplo: “Por Santa Cruz (3 de mayo) la viña reluz” y en el 2016, por esas fechas, los viñedos de media España continuaban en pleno letargo invernal; “Por San Gregorio (9 de mayo) la pipa al hoyo”, y en ese año de gracia las pepitas de melones, sandías, calabazas, pepinos etc.etc. tuvieron que esperar para su siembra hasta finales de mayo, debido a la cantidad de agua que descargaron las nubes y a las bajas temperaturas, condicionantes de las labores del campo. Tampoco ese año y por el  festivo San Gregorio, patrono de Lumbrales, capital de la comarca charra del Abadengo, próxima a Las Arribes, verdegueaban los viñedos durante la típica bendición de las viñas en las fiestas de este pueblo  con vino propio de D.O. Abadengo.

¿Pero a son de qué tanta meteorología y palabreo refranesco y santurrón? Pues, simplemente para justificar que los viñedos empezaron a brotar por San Isidro (15 de mayo) -aunque tampoco el santo patrono de los hombres del campo cumplió su palabra de “San Isidro Labrador (15 de mayo) se lleva la lluvia y trae el sol”. Era vox populi que “este año, si el verano y el otoño no acompañan, la vendimia vendrá con un mes de retraso y las uvas madurarán, tarde, mal o nunca.

Sin embargo el cambio climático sopló a nuestro favor y, como no volvió a caer gota desde mayo… ¡”Por el Pilar (12 de octubre) todos a vendimiar”!

La catalogación “de primera” según anuncia el título del capítulo, hace referencia a la calidad y nada desdeñable cantidad de la uva y el calificativo de “Regalada” - ¡con mayúscula! - significa singular, variopinta y excepcional: la ausencia de la  juventud, dispersa por la geografía hispana y europea y la laguna de los veteranos responsables y peritos en la materia como Quique - capitán de la manada - y de Antje y Blancaluz - copropietarias estudiosas y doctas en la materia - fue suplida con el “regalo” de una nueva cuadrilla de vendimiadores, iniciados algunos, como los provenientes de la charra Carbajosa (Luisa, Juan y su trío, promesas en ciernes). Y primerizos otros, llegados de Euskadi (el polifacético y animoso Javi, p. ej.) y aledaños santanderinos. Todos ellos, retoños o injertos de la misma cepa y de la variedad denominada  Regalado, convirtieron la vendimia de 2016, según anunciaba con antelación, en variopinta y positivamente excepcional.

De “primera” y gran “regalo” fue el acompañamiento del tiempo. “¡El otoño en Castilla es una maravilla!...” Y un acierto la deliciosa y soleada, tranquila y templada mañana de octubre, planificada para el disfrute de unas horas de recreo al aire libre en el idílico paisaje de nuestra “Bandera”. Si bien de ¡trabajo duro!,  pues, después de unas horitas de ir y venir, subir y bajar, cortar y trasportar, el trío infantil  masculino y alguno de los novatos acabaron pidiendo la hora y solicitando el refrigerio y el tradicional aperitivo en  “la terraza”  de la Caseta: estampa campestre anual, familiar e idílica, invento inmortalizado con la foto de grupo obligatoria antes de iniciar el retorno a La Colina fatigados y encorvados, en busca del Premio al trabajo bien hecho y  de la merecida Paga: el suculento Cocido - ¡institución palmeriana! - “frugal!” plato castellano, reconstituyente y recuperador de fuerzas, obligatorio en la vendimia y en el comedor campestre de La Colina, al aire libre y al abrigo del majestuoso piñonero. Aunque algún año la “chefin” de las cocineras de la familia, Emma por más señas, nos  sorprendiera con delikatessen de la calle la Fuente. También este año registró comensales de excepción - vendimiadores honoríficos llegados exprofeso  respectivamente de Algorta (provenientes algunos de las Américas) y de la Montaña otros: Zulay-Pepe, Maika-Txema. Incluso del Guadarrama madrileño pusieron su granito de arena el profe y dire coral Juande, proveniente de El Escorial, y Paloma Navarro, compa de Lucila enamorada de Palacios desde la infancia.
Después del trabajo bien realizado y la comida bien digerida, se imponía la siestecilla de rigor, en esta ocasión más solicitada y merecida  que nunca. Pero en castellano viejo el término palaciego Vendimia es polisémico y significa también “prensado de la uva”  y “elaboración del vino”. Y como la prensa no ha entrado todavía en la “Bodega Manolo” de La Colina, el sucedáneo de prensado es “pisado” y “bailado”en La bodega ? de la calle La Fuente de Palacios, en la casa vacacional de Emma-Juan.

Como este “proceso lúdico, solemne”, interprovincial e intergeneracional ha sido ya relatado e ilustrado ampliamente en los capítulos dedicados a las  “Dos Viñas Bandera” y a la “Vendimia,  para enmarcar y recordar” cerramos este capítulo con el anuncio - para el próximo - del popular y novedoso “Himno de los Vendimiadores”, creación adaptación musical de l@s señor@s de La Bandera.

PS . La Vendimia, y la Viña de la Bandera, continuarán rejuvenecidas con nuevas plantaciones y variedades, y con nuevos fichajes, cual estandarte de bonitos recuerdos familiares: paseos, excursiones, meriendas, podas y trabajos viti - vinícolas de toda índole.

domingo, 19 de febrero de 2017

HERRERADA 2016: Acto 2º (continúa la función)

“Si a nuestro alegre vivir y concelebrar les privamos del buen yantar,
la armonía entre cabeza y corazón desaparece” MJG

El buenhumor y amena charla
fueron creciendo con brío,
y  brindis, cánticos y bailes
pusieron el broche de oro
en la HERRERADA del siglo.

En consonancia con lo visto, todo lo oído y vivido, yantado y empinado, el cronista, poco ducho en cuestiones culinarias, parco en el comer y escogido en el beber, prefiere pasar de puntillas página y Acto y dedicar más espacio al Acto 3º, más afín a sus quehaceres y aficiones, gustos y saberes.

Pero sí quiero dejar constancia y dar fe de que pocas veces he visto y disfrutado de mesas tan bien puestas y ornamentadas. Atiborradas de viandas tentadoras, de bandejas y platos fantásticos, caseros y exóticos-¡hasta americanos y asiáticos!- sazonados y “especiados” con el mejor entusiasmo y orgullo que conozco, cual si de presentación a los premios Michelin se tratase.

"Juntos 60 años ya,/ primero Frankfurt, luego Algorta./ 
Juntos de acá para allá,/ el sitio juntos ya no importa;
Madrid está bien/ y a los problemas “Aufwiedersehen”."



Acto 3º. Desenlace y final de fiesta. (Se levanta el telón por última vez. Huelga presentación. El gran maestro Ramón, responsable del tinglado musical y artístico, en la misma escala pero en un tono mayor, pone a tono, afina y desafina, instrumentos de cuerda y altavoces. La armonización y arreglo para coro y baile de JUNTOS, la “Canción aniversario”- música y letra de Los Regalado Brothers-: “Sesenta años de felicidad -  juntos de acá para allá-  diciéndole a la vida que sí…”, en versión actualizada de Paloma Regalado, ausencia lamentada y sentidísima. Comienza la función…).

“Si de nuestro corazón tachamos el Amor a la Música, al Arte, a la Belleza, a la Familia y… a la Herrerada- el Encanto y las Ganas de Vivir  se achican y aminoran”. (MJG)



Bien comid@s y bebid@s,
animados y animosas,
¡ahora viene lo mejor!
¡El momento álgido llega!
¡De la panza sale la danza!:
Al tablao flamenco salta,
zapateando y bordando
sevillanas con primor
la pareja de rigor,
los primos Lucila y Javi,
en la comarca famosos
en bailoteo y canción.

¡El Apoteosis se acerca!
revolucionario y  secreto,
¡sorpresa y revelación!:
El coro se está fraguando,
¡el Orfeón herreril´ presto,
apuesto y  dispuesto.
¡Polifónico! y…¡mixto!
¡Faltaba más!

¡Cuántas voces!
¡Qué gargantas!
¡Voces negras? y blancas,
¡barbudas y angelicales!,
¡de todo tipo y edades!
desde Iker, el más infante,
hasta  Pepe el abuelito,
el segundo por arriba.
Jamás  nada igual se oyó,
ni parecido alguno se vio,
cantando en coro y a voces.
Cantoras y cantores
bailarinas y bailones
pusieron tal entusiasmo y pasión,
tanta gracia y donosura
en su papel y ejecución que…

Compositores, cupletistas... infatigables y hacendosos
Tal fue la ternura y sonrisa en  sus semblantes y miradas, la maestría y gracia en las mudanzas , la ligereza y destreza en pies, brazos y manos que, los Novios, boquiabiertos, extasiados y fascinados, sumergidos en un mar de emociones, hicieron bueno el dicho de que… ¡“de felicidad también se llora!”. Sirva de botón de muestra ese efusivo, espontáneo y emocionado abrazo de felicitación y agradecimiento a algunas de las “artistas “de primer plano.
Abrazos a go-gó
 Planificadores, organizadores, actores y protagonistas en general (incluidos fotógraf@s y reporter@s) dieron el do de pecho en esta HERRERADA conmemorativa en la que, como en todas, imperó la concordia y la armonía entre pequeños, medianos y mayores.

Nota obligatoria: Visto y oído, lo oído y visto -aún continúo escuchando hasta con los ojos y disfrutando con ojos y oídos de ¡tanto ritmo y armonía, filigrana y alegría! que, los novios homenajeados prometen - coincidiendo plenamente con artífices, artistas y ejecutores que “aún queda tela por celebrar”-  y desean a la HERREREDA  y a todos sus integrantes muchos, muchííííííííííísimos años de vida.