lunes, 15 de junio de 2020

Los pajaritos de San Antonio

Amaneció este 13 de junio con dejes de cifra fatídica. Sin pena ni gloria: confinados por la nefasta pandemia universal que nos amilana y sin la más remota alusión ni recordatorio del santo del día: San Antonio de Padua.

Ni romerías, bailes y festejos en la popular e histórica ermita de la Florida madrileña a la que San Antonio le prestó su apodo… y ni verbenas ni festejos patronales en las aldeas de la geografía hispano-portuguesa.

Gracias a Marina, ardilla saltarina, mariposa volandera, captadora de esencias poéticas populares, aparecieron en el móvil de Palmira Los Pajaritos de San Antonio: regalo infantil, juvenil y nonagenario sin precedentes en los últimos tiempos. Agradecido, por mensaje tan bello como enternecedor. Con los versos y pajaritos de Antoñito, hemos disfrutado de esta historieta que aprendimos de nuestras abuelas y hemos oído, cantado y repetido en nuestros pueblos al calor de la lumbre en las heladoras cocinas de antaño. Versos y canción con frecuencia convertidos en hitos de mi historial turístico.

En Padua, en una de las capillas catedralicias, dedicada a San Antonio, un grupo de turistas majariegos entonamos estrofas del popular romance. En la Lisboa natal del Santo de los pajaritos, disfrutamos Palmira y yo visitando la capilla del posible lugar de su nacimiento.

Y para que no perdamos tan bonito recuerdo, a continuación comparto con mis lectores el encanto de los versos de la azaña de Antoñito a sus 8 años y la melodía que nos acompañó e hizo felices durante tantos años.




ROMANCE DEL MILAGRO DE SAN ANTONIO

Divino Antonio precioso,
suplícale al Dios inmenso
que por tu gracia divina
alumbre mi entendimiento.

Para que mi lengua
refiera el milagro
que en el huerto obraste
de edad de ocho años.

Desde niño fue nacido
con mucho temor de Dios,
de sus padres estimado
y del mundo admiración.


Fue caritativo
y perseguidor
del mal enemigo
con mucho rigor.

Su padre era un caballero
cristiano, honrado y prudente
que mantenía su casa
con el sudor de su frente.

y tenía un huerto
en donde cogía
cosecha del fruto
que el tiempo traía.

Por la mañana, un domingo
como siempre acostumbraba,
se marchó su padre a misa
cosa que nunca olvidaba.

Le dijo: Antonio,
ven aquí, hijo amado,
escucha, que tengo
que darte un recado:

mientras yo estoy en misa
gran cuidado has de tener,
mira que los pajaritos
todo lo echan a perder.

Entran en el huerto,
comen el sembrado,
por eso te encargo
que tengas cuidado.

Cuando se ausentó su padre
a la iglesia se marchó,
Antonio quedó al cuidado
y a los pájaros llamó:

venir pajaritos,
dejar el sembrado,
que mi padre ha dicho
que tenga cuidado.

Para que mejor yo pueda
cumplir con mi obligación,
voy a encerraros a todos
en esta habitación.


A los pajaritos
entrar les mandaba,
y ellos muy humildes
en el cuarto entraban.

Por aquellas cercanías
ni un pájaro quedó,
porque todos acudieron
como Antonio les mandó.

Lleno de alegría
San Antonio estaba,
y los pajaritos
alegres cantaban.

Al ver venir a su padre
luego les mandó callar;
llegó su padre a la puerta
y comenzó a preguntar:

-Dime, hijo amado,
¿qué tal, Antoñito?
¿has cuidado bien
de los pajaritos?

El hijo le contestó:
-Padre, no tenga cuidado
que para que no hagan mal
todos los tengo encerrados.

El padre que vio
milagro tan grande
al señor Obispo
trató de avisarle.


Acudió el señor Obispo
con grande acompañamiento,
quedando todos confusos
al ver tan grande portento.

Abrieron las ventanas,
puertas a la par
por ver si las aves
se querían marchar.

Antonio les dijo a todos:
-Señores, nadie se agravie,
los pájaros no se marchan
hasta que yo no lo mande.


Se puso en la puerta
y les dijo así:
-Vaya, pajaritos,
ya podéis salir.

Salgan cigüeñas con orden,
águilas, grullas y garzas,
gavilanes, avutardas,
lechuzas, mochuelos, grajas.


Salgan las urracas,
tórtolas, perdices,
palomas, gorriones
y las codornices.

Salga el cuco y el milano,
canarios y ruiseñores.
Salgan verderones
y las corujadas
y las golondrinas.


Al instante que salieron
todas juntas se ponen
escuchando a San Antonio
para ver lo que dispone.

Antonio les dijo:
no entréis en sembrados,
marcharos por montes,
por riscos y prados.

Al tiempo de alzar el vuelo
cantan con gran alegría,
despidiéndose de Antonio
y toda su compañía.

El señor Obispo
al ver tal milagro,
por diversas partes
mandó publicarlo.

Arbol de grandiosidades,
fuente de caridad,
depósito de bondades,
padre de hermosa piedad.

Antonio divino,
por tu intercesión
todos merezcamos
la eterna mansión.
_________________________________________

Dedicado a Antje, heredera de mis debilidades por los pajaritos.

lunes, 4 de mayo de 2020

EL PRECIADO DON DE LA AMISTAD


Estoy convencido de que los Amigos alargan la Vida (MJG)

- ¿Cómo has llegado tan alto y tan lejos, tío?
- ¡No exageres, jovenzuelo! ¡Di la verdad! ¿Cuántos caen?



Ilustración de ©iribú, 2020
Éstas son muestrario de las incesantes preguntas e interjecciones que el 17 del pasado abril resonaban afectuosas en los oídos de este nonagenario bloguero que, a la chita callando, y sin pedir permiso a nadie, se ha plantado en los 94… ¡para envidia de much@s y admiración y afecto de tod@s.

Y muchos de los admiradores -¡y admiradoras! - proseguían pertinaces insistiendo: -¡No seas tan chulillo y presumido! - ¡Revélanos al menos el secreto!

Y como testimonio de agradecida y cariñosa amistad no me quedó más remedio que hacer público mi terapéutico programa, tan sencillo como económico. Secreto a voces que encabeza este capítulo y que, tal vez, algunos lectores se lo hayan pasado por alto. Estoy convencido, repito plagiando el proverbio y la filosofía árabes, de que “el afecto de tantos amigos de verdad” y “el cariño de toda mi familia”, vosotros, habéis sido quienes, allanando caminos y esparciendo semillas de claveles y amapolas por las veredas de nonagenario, me habéis encumbrado a este podio de privilegio.

“Conserva a los amigos alegres y expulsa a los negativos y tristes” ha sido uno de los primeros capítulos en mi decálogo de conducta. En la que no puede faltar el sentido del humor (el bueno). Sentirse siempre acompañado y querido (vídeo familiar de La Golondrina) resulta siempre estimulante y confortante.

Y ya metidos en harina - mejor en dulzona moralina - aprendí a valorar el tesoro de la Familia y Amistad... y el del Pasado, en el recuerdo de personas y paisajes que configuraron mi infancia adolescencia, juventud y mi profesión. Y que continúan remodelando mi jubilación, como la música, el canto, la lectura, el deporte, la naturaleza, mis pajaritos (“El niño que soñaba con nidos y quería aprender a volar”), las aves y todos los animales domésticos y los no tanto...

Y ante todo y sobre todo no puedo relegar el preciado don y valor de mi amigo “El Libro”, quien continúa alargando mis años y endulzando mis días. Pues, con el recuerdo y agradecimiento al primero que cayó en mis manos de niño en la humildísima y paupérríma escuela de pueblo vacío, el popularísimo “CORAZÓN” del clásico italiano Edmundo de Amicis, comienzo esta primera parte dedicada a la Amistad y a los Amigos con unas líneas de AMIGOS (Tomo I de la trilogía del famoso escritor):

“En nuestro corazón, además de los afectos de familia y amor, hay un puesto vacío para otras clases de afecciones: la familia sin amistad no es más que un vacío en medio del desierto. No podemos hablar de bondad y delicadeza si no sabemos conquistar ni conservar amigos verdaderos. La Amistad ocupa una parte “importante” de nuestra vida.”

“La verdadera amistad es una planta de desarrollo lento” sentenció el primer presidente norteamericano George Washington. Y cuando, como en el caso de este cronista, se trata de un desarrollo casi centenario, la Amistad acaba convertida en un gigantesco árbol a cuya sombra y abrigo se cobijan infinidad de amigos y amistades. La traicionera memoria, siempre con sus jugarretas a cuestas, haciendo de las suyas, ha borrado de mis archivos, incluso nombres propios de amig@s lejanos en el tiempo. Pero vivos permanecen en hechos y palabras. Mas… de éstos y muchos más en el próximo capítulo.

lunes, 13 de abril de 2020

SOS ¡Salvemos la Semana Santa!

En este Sábado Santo, víspera del Domingo de Pascua y en vísperas de que este Nonagenario se apunte un año más, una llamada telefónica a Palacios del Arzobispo, me invita a una recapitulación biográfica retrospectiva. ¿Será este cambio de etapa el culpable del cambio de etiquetación de la Pascua de este año, al calificar de "triste" una "semana de gloria", durante tantos años, tantas veces y en tantos lugares solemnemente celebrada y festejada? Vivencias en estas fechas señaladas del año, que han dejado su impronta en etapas significativas de la vida: sueños de la infancia, fantasías y luchas juveniles, sentimientos y sentires, compañeros de viaje inseparables por España y otros lugares del mundo.

Comencemos por la Semana Santa de la infancia, mí "Semana de Gloria", que se repetía todos los años, lloviese o nevase, con calores o tormentas. Semana Santa era sinónimo de Zarapicos. Y Zarapicos significaba amigos, Valporquero, viña, chopera, golondrina (la vaquita lechera), verdor, flores y frutas. Cruz del Moreno, Semana Santa: procesión del Jueves Santo... Pero mejor dejo hablar a las palabras del capítulo de este blog a él dedicadas:

Cruz del Moreno
"Zarapicos conserva, destacando en mis recuerdos perfumes de árbol de paraíso y celindas, aromas de hinojo y almaraduz de los jardines de "tía Irene" (jardines hoy desolados, casa abandonada.¡qué tristeza! Perdón por el inciso). Aroma a incienso embriagador el Dia de las Candelas y revoloteo cautivador de las dos palomitas del ofertorio. Solemne procesión de Jueves Santo hasta la Cruz del Moreno. Ondear de pendones al viento con estación en el cementerio, y cántico del Miserere por Heliodoro, un contratenor que llegaba con su atiplada voz hasta las nubes. Él fue como mi "maestro" de canto a quien acompañé, ya estudiante, en diversas ocasiones, y de quien aprendí canciones populares y religiosas, de las que conservo como oro en paño el "Ave María" del día de las Candelas.

La procesión del Jueves Santo de Zarapicos era famosa en toda la comarca, y la Cofradía que llevaba su nombre, reunía ese día a cofrades, hijos del pueblo que vivían en otros lugares. Mi padre era uno de lo cofrades más activos y todas las semanas santas se reunía con amigos de la infancia: recuerdo perfectamente a Santos, de El Pino de Tormes y un sexmero de Rollán.

La celebración finalizaba, rememorando la santa Cena, con una modesta invitación de los cofrades a una alubiada en la así llamada "casa se las alubias", local, en la plazoleta del campanario de la iglesia. La frugal cena iba acompañada de un rico bollito de pan blanco, delicia de la chiquillada.

Pero con ser la Semana Santa de Zarapicos la primera y más destacable no puedo silenciar, pues también tiene su reservado en mi memoria y en mi retina, la de Carrascal de Velambélez, humildísima y relegada pedanía de San Pedro del Valle, en la que la celebración de la Semana de Pascua se reducía a la misa dominical el domingo de gloria, al "solemne" vía crucis cuaresmal y el del viernes santo. Eso sí, en el que no podían faltar "El perdona a tu pueblo Señor" y el "Amante Jesús mío" y demás cánticos sacros enseñados y dirigidos por este humilde estudiante aficionadillo a la música.

... quien, antes de finalizar los estudios, alzó el vuelo, convirtiendo la Semana Santa en mosaico multicolor de vivencias personales.

Sentimientos y acontecimientos religiosos en "nuestro deambular", de Palmira y propios, por el mundo: Semana Santa en Frankfurt, Roma, Jerusalén, Zamora, Salamanca, Ledesma, Palacios del Arzobispo... Para no hacer interminable este historial, me limitaré a las particularidades o anécdotas más sobresalientes:

Frankfurt am Main: asentados profesionalmente en Frankfurt, estado básicamente protestante, la Semana Santa procesional, ruidosa y multitudinaria española era desconocida.


Pero un momento y una tradición permanecen vivas en el recuerdo: la tradición de encender una velita al cirio pascual, la noche del sábado santo y llevarla encendida por la calle hasta tu casa. E inolvidable ... y anhelada por nuestras hijas y niet@s era la víspera de la noche de Pascua la llegada de la "Osterhase" (la liebre de Pascua) que ponía sus huevitos escondidos en el paseo, el jardín o en la casa. En mi memoria reviven esos momentos de búsqueda de los niños de esos huevitos de chocolate, que emocionados habíamos madrugado para semi-esconderlos por toda la "La Colina" de Palacios.


Roma: Desde Roma, la sede de la cristiandad, nos llegó a Alemania una invitación para asistir en el Vaticano a los oficios del Viernes Santo, ceremonia oficiada por el papa del pueblo, Juan XXIII. Acompañados de Antje "bella bambina" de 4 años … fue nuestro primer viaje a Italia, con guía excepcional, José María Martín Patino - el Padre Patino, quien además de compañero de universidad fue en Alemania, en Italia y en todo lugar, consejero, precursor, protector ... y un buen amigo. En esta ocasión, además de guía, nos ofreció, dedicada a nuestros parientes y amigos difuntos, una misa en una de las Catacumbas romanas. Vivencia única del trío recogidito en uno de los escondites de los primeros cristianos en la época neroniana.


Jerusalén: Aun cuando no fue en Semana Santa, sino en mayo, cuando el turismo abarrota calles y lugares santos Israel y concretamente de Jerusalén, guiados por nuestro amigo Paco Puértolas (otro buen amigo del clero), un grupo de majariegos, recorrimos, turnándonos, con la cruz a cuestas, el vía crucis o camino del calvario de Jesús. En cada una de las catorce estaciones entonábamos cánticos alusivos a la pasión. Y en el ambiente resonaban rezos y canciones de peregrinos en los idiomas más diversos.

Zamora y Salamanca: Retornados a la Península Ibérica, todas las vacaciones de Semana Santa nos esperaba "el pueblo", Palacios del Arzobispo, y ningún año nos perdíamos alguna de las procesiones tradicionales de Salamanca o Zamora.

Zamora merecería un capítulo especial, por ser la única ciudad española con Museo de la Semana Santa, contando el Jueves Santo por la noche con la Procesión del Silencio: "Silencio, tradición, pasión", sin relegar la música sacra del famoso "Miserere" en la plaza de Viriato en la solemne y sobrecogedora Procesión del Cristo Yacente. Tradicional y festiva, era la visita a los monumentos de las iglesias salmantinas en algunos de los Jueves Santos salmantinos. Típico era el paseo de las mujeres luciendo engalanadas su mantilla y peineta.

Ledesma: Reseñable es nuestra vivencia anual como cofrades de Jesús Flagelado, con túnica y capucha morada, participando en los oficios y la popular procesión del Jueves Santo por las calles ledesminas. Vivas permanecen la imagen de Jesús atado a la columna y los ecos de una saeta en la Plaza de San Miguel. E inolvidables la amistad y el entusiasmo ejemplar de "La asociación de las Mujeres del Carmen".

Palacios del Arzobispo: Entre los primeros, el recuerdo de un Viernes Santo histórico - hará de ello veintitantos años - cuando jóvenes, organizadores del monumento (oficios de viernes santo) y de la lectura de Las siete Palabras, acordaban a la salida de los Oficios la fundación de la Asociación Cultural la Morera, eligiendo a Miguel Angel García Vivente como primer presidente.

Y siguiendo la tradición, además de ser festivos los Domingos de Ramos y de Resurrección, nosotros tenemos la fortuna de celebrar Semana Santa por partida triple, al felicitar a la Palmira y a las Resurreciones de la familia.

Salvemos la Semana - Palacios del Arzobispo

"Mi profunda religiosidad es la creencia de que la sangre es más sabia que la razón. Nuestro espíritu puede equivocarse. Pero lo que nuestra sangre siente y dice siempre es serio" (D.H. Lawrence - Hijos y amantes).
Seria y sabia es la fidelidad y el enamoramiento de los hijos al pueblo y a la cuna que los vió nacer. Ejemplo tenemos en la iniciativa de un sacerdote y una alcadesa de la España vacía, Almeida y Palacios del Arzobispo, quienes a través del móvil, han logrado movilizar, en este ambiente de pandemia total, a compañeros y habitantes de la comarca para comenzar la semana con el Domingo de Ramos especial. Sustituyendo la celebración habitual del ramo de laurel, en este ambiente de pandemia total, han contagiado el virus de colgar los ramos en las rejas de las ventanas de iglesias y casas particulares.


jueves, 9 de abril de 2020

Una Pascua triste en una Primavera remolona

En la hierba del jardín apuntaba tímida una florecilla amarilla. "Este año San José os ha enviado tarde. Y pocas todavía. No sé si habrá para un ramo..."

Estoy transcribiendo literalmente de "Una Pascua Triste" (Tomo III de "Los gozos y las sombras" de mi adorado e inolvidable maestro Gonzalo Torrente Ballester).

Esta crónica comienza en una víspera del Domingo de Ramos... o de Las Palmas, pórtico de entrada a la Semana Santa y de la solemne celebración onomástica de Palmira, matriarca de la familia. 

Continúo copiando: "Una golondrina había entrado en el zaguán por la tronera y alborotaba en la oscuridad. Se oía el vuelo espantado del pájaro, se oían sus golpes contra las paredes y el techo...

- ¡Ahora te abro golondrinita!

-No serás tú de las que arrancaron a Cristo la corona de espinas cuando estaba en la cruz, ¿verdad? Pero a lo mejor eres su descendiente. Era una buena acción aquella, ya lo creo. El Señor no merecía tanta crueldad. ¡Pero en tales tiempos! ... y en éstos ¡qué caray!"

Aquellos tiempos a los que se refiere el novelista gallego son tiempos muy lejanos. No son ni tan siquiera los suyos, propios de mediados del pasado siglo. Son otro marzo y abril de primavera de 1931. Un 13 de abril de proclamación de la 2ª República, primera fecha histórica grabada en mi tierna memoria infantil - cuando a Pueblanueva, aldea gallega, escenario literario de la novela de Torrente Ballester, llegaba, en un Viernes de Pasión, el telegrama del Gobernador civil prohibiendo las procesiones de Semana Santa.

La primavera había llegado, pero el pueblo andaba revuelto y dividido. La iglesia ardiendo y los niños de uno y otro bando peleándose en la plaza. Transcurrido casi un siglo, en pleno siglo XXI, la historia, tozuda y pertinaz, se repite agravada y agrandada. ¡Universalizada!

Y sin respetar fronteras de océanos y continentes una PANDEMIA causada por el maldito virus apodado “coronavirus” ha asediado España. Europa entera y gran parte de los cinco continentes están tristes y confinados. Un vacío silencioso, una soledad obligatoria y una sociedad disociada son la tónica de esta Semana Santa 2020, que pasará a la historia como una de las primaveras más tristes por causa de esa maldita plaga contagiosa.

Densos nubarrones grisáceos amenazadores empañan el horizonte, entorpeciendo la llegada de la Primavera. Las golondrinas no han llegado. Un servidor, uno de sus más fieles amigos, que vive soñando en invierno con su llegada, no ha podido disfrutar con la bienvenida de ni una sola de tan esperadas mensajeras.

Densos nubarrones grisáceos amenazadores entorpecen la llegada de la primavera…

Si sabrá la Primavera
que la estamos esperando.
…
que ya la estamos soñando
asomados al balcón de la esperanza.

Cuando llegue y no nos vea
ni en la calle ni en el barrio
si creerá que equivocó
la fecha del calendario,
la cita que desde siempre
la convoca el mes de marzo.
…
Cuando estalle jubilosa
y no vea que a la Virgen
la preparan para el paso,
que se ha guardado el incienso,
el trono, la cruz y el palio.

Y que el Cristo igual que todos
está en su casa encerrado
y no le dejan salir
ni el Jueves, ni el Viernes Santo”...
(Hermana Lucía)

Pido disculpas a mis lectores blogueros por el abuso de tanto entrecomillado. Confieso sinceramente, que tras haber releído los últimos días la novela de Torrente Ballester “La Pascua Triste” y recibido el poema de la Hermana Lucía, ante la belleza y el valor testimonial y literario, fueron a la papelera borrador y crónica, reduciendo a simple postdata en verso la crónica de Semana Santa tan triste:

Fue un Domingo de Ramos,
sin ramitas de laurel,
ni procesión de las palmas.
Foto de Ismael Calvo - Palacios del Arzobispo

Sin tambores ni trompetas,
sin procesión de la burrita
ni repique y volteo de campanas...
iglesias y catedrales enrejadas, 
a cal y canto cerradas.

Sin vacaciones escolares
en el pueblo o en la playa,
en casita encerraditos
por el maldito virus,
“coronavirus” de marras.

Responsables dictaron la “señal de alarma”,
borrando de un plumerazo
viajes y celebraciones populares a ultranza:
procesiones, oficios y tinieblas.
Triduos y sermones, famoso...
el de “Las siete palabras”.

Pasiones y oratorios,
requiems y misereres,
conciertos de música sacra: … y saetas
Palestrina, Vitoria,
Brahms y Schubert, Schumann,
mesías y cantatas…
(MJG)


PD: La “ Pascua 2020” pasará a la historia como la “Semana Santa del Virus”. Sin Cánticos de Gloria, sin Aleluyas ni Hosannas. 

...pero “la Primavera ha venido y nadie sabe cómo ha sido”. Siempre jubilosa y hermosa… ¡y tan florida! Con las fresias, caléndulas y alhelíes de mi balcón, de premio a nuestros aplausos diarios de las ocho de tarde, muestra de nuestra gratitud y solidaridad.


Caléndulas en el balcón del Nonagenario
Fresias en el balcón del Nonagenario bloguero

sábado, 21 de marzo de 2020

¡¡ VOLVED !!

DISTINTAS FORMAS DE VER EL PASADO, ¡mirando hacia adelante!

Quienes leyeran el capítulo anterior del Blog "La España vacía"  (hoy ¡vaciada total !).  fenómeno universalizado por la pandemia preocupante, recordarán que cerrábamos página.prometiendo más y clamando al retorno a los que se fueron y no volvieron. ¡¡VOLVED!! era el grito-súplica amorosa de la inmortal poeta Rosalía de Castro, la poetisa (¡más femenino y lírico!) gallega ,que pasaba incomprendida y desdeñada por la vida según versos propios :
" Ahí va la loca soñando 
con la eterna primavera de la vida y de los campos"


Los que llevamos el campo, el pueblo y la tierra en la sangre, hoy alarmados y encasillados en las urbes y enclaustrados en la propia vivienda por causa de ese desconocido alienígena mortífero llegado de oriente y apodado" "Coronavirus", VOLVEMOS pregoneros a nuestros lares, con canciones y versos ,propios o prestados, con chascarrillos y trabalenguas, con rondas de antaño,"para aprender la manera de "mirar" o matar el tiempo del encierro" (Grupo Mayalde)  Cedamos prioridad y palabra a nuestra rapsoda galega quien, además de versificar como los ángeles, puede servirnos de guía en tiempos de general crisis:

Bien sabe Dios que siempre me arrancan tristes lágrimas
aquellos que nos dejan,
pero aun mas me lastiman y llenan de luto
los que a volver se niegan ....

VOLVED que os aseguro
que al pie de cada arroyo y cada fuente
donde se reflejó vuestro semblante,
y en cada viejo muro
que os prestó sombra cuando niños erais
y jugabais inquietos,
hay genios misteriosos
que os llaman...... sentidos y amorosos.

A la llamada de estos genios misteriosos (genio = ser imaginario al que se cree dotado de poderes sobrenaturales) y cada cual a su aire y a su estilo acuden, responsables, solícitos y amorosos: 
" Los que cantamos, bailamos, los dulzaineros, gaiteros y rondadores" con el Gran Guti, periodista -artista zamorano a la cabeza.,
secundado por el popularísimo y queridísimo grupo charro Mayalde:
"Los que cantamos rondas hoy os proponemos una vuelta, a la "manera" de "mirar", matar el tiempo del encierro"                                                                         
Son muchos - y muchas - los cantores y rondadores (este bloguero fue uno de ellos) " los que queremos daros las gracias a todos los valientes que estáis en casa "mirando" por la salud de todos". (José Luis Gutierrez - El Gran Guti)  

A la retahila de "rondadores contra el virus" se ha sumado también parte de mi familia (todas mis hijas y yernos coralistas). 
Como muestra de nuestros  solidarios sentires y cantares ofrezco a continuación - agradecido y emocionado -  la ronda en la que participa mi hija Lucila.
 " Los que llevamos el pueblo en la sangre, aunque viva en  Madrid,, . llevo  y quiero aportar mi granito de arena a esta maravllosa.... con un trocito de ronda que siempre cantaba mi padre en las reuniones familiares, dedicándosela a él  preocupado  porque este año no  vamos a pode r ir a podar la viña a Palacios del Arzobispo /SA).¡ Entre todos lo conseguiremos!"
Haz click aquí para escuchar




Obedeciendo las órdenes de los políticos responsables  y siguiendo la consigna de Rosalía de Castro...

VOLVEMOS!  y entre todos lo conseguiremos...

¡Las hormigas reunidas pueden más que el león! (Proverbio árabe)